El expresidente de Kosovo, Hashim Thaçi, fue condenado a 25 años de prisión por el Tribunal Especial para Kosovo (TEK), con sede en La Haya, tras ser declarado culpable de crímenes de guerra cometidos durante la guerra sucedida entre 1998 y 1999.
Thaçi fue declarado responsable de detención arbitraria, trato cruel, tortura y asesinato. Los jueces determinaron que estuvo involucrado en la detención arbitraria de al menos 385 personas, el trato cruel de 49, la tortura de 303 y el asesinato de 96.
El tribunal impuso penas individuales de 15 años por detención ilegal o arbitraria, cuatro por trato cruel, 20 por tortura y 23 por asesinato, que se redondearon en una pena única de 25 años de prisión. El tiempo que Thaçi lleva detenido desde finales de 2020 será descontado de la condena.
Thaçi habría atentado contra personas consideradas opositoras a los objetivos políticos y militares del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), organización guerrillera de la que fue uno de los principales dirigentes.
De acuerdo con la sentencia, las víctimas fueron señaladas como colaboradores, espías o enemigos del ELK. Entre ellas había albanokosovares vinculados con organizaciones políticas o militares rivales, personas relacionadas con las autoridades serbias o yugoslavas y miembros de minorías étnicas, incluidos serbios y romaníes.

Thaçi fue absuelto de crímenes de lesa humanidad
Aunque el tribunal declaró culpable a Thaçi de cuatro cargos de crímenes de guerra, lo absolvió de los seis cargos de crímenes de lesa humanidad que enfrentaba. La Fiscalía no logró demostrar que los crímenes hubieran sido cometidos como parte de un ataque generalizado y sistemático contra la población civil, uno de los elementos necesarios para establecer esos cargos.
El presidente de la sala, el juez Charles Smith, hizo además una distinción entre los objetivos políticos del ELK y los métodos utilizados para alcanzarlos. Según la sentencia, el objetivo de conseguir la independencia de Kosovo no fue considerado criminal por sí mismo, sino los medios empleados para intentar conseguirlo.
El tribunal señaló que el proceso tampoco buscaba determinar la legitimidad del ELK ni su objetivo de establecer un Kosovo independiente, sino la responsabilidad penal individual de los acusados por los delitos que la Fiscalía logró acreditar.
Por otro lado, otros tres antiguos altos dirigentes del ELK fueron declarados culpables de crimenes de guerra: Kadri Veseli, Rexhep Selimi y Jakup Krasniqi.
Los cuatro fueron declarados culpables de detención arbitraria de 385 personas, el trato cruel de 49, la tortura de 303 y el asesinato de 96. Veseli fue condenado a 18 años de prisión, Selimi a 13 años y Krasniqi a 25 años. Mientras que la Fiscalía había solicitado una pena de 45 años de prisión para cada uno de los cuatro acusados.

Protestas en Kosovo tras la condena de Hashim Thaçi
La condena de Hashim Thaçi provocó protestas en Pristina y La Haya, donde simpatizantes del expresidente y antiguos miembros del ELK manifestaron su rechazo al fallo.
En Pristina, miles de personas se concentraron para seguir la lectura de la sentencia. Tras conocerse la condena, algunos manifestantes marcharon hacia la sede de la Misión del Estado de Derecho de la Unión Europea en Kosovo (EULEX), donde ondearon banderas del ELK y corearon consignas relacionadas con el grupo.
Algunos manifestantes lanzaron piedras contra el edificio de EULEX y se enfrentaron con la policía antidisturbios, que posteriormente dispersó a la concentración. Un grupo permaneció en las inmediaciones durante varias horas antes de trasladarse al aeropuerto de Pristina para recibir a familiares de Thaçi y de Kadri Veseli, otro de los antiguos dirigentes del ELK condenados.
Thaçi y otros antiguos dirigentes del ELK son considerados por parte de la población albanokosovar como figuras vinculadas a la lucha por la independencia. El primer ministro Albin Kurti calificó la sentencia de “castigo grande y dañino” y sostuvo que deberá ser revisada durante el proceso de apelación.

¿Qué papel tuvo Hashim Thaçi en la guerra de Kosovo?
Hashim Thaçi fue uno de los principales dirigentes del ELK durante la guerra de 1998-1999 contra las fuerzas serbias. Regresó a Kosovo en 1997 y se incorporó a la lucha armada por la independencia, hasta convertirse en una de las figuras políticas más importantes del movimiento.
En 1999 encabezó la delegación kosovar en las negociaciones de paz de Rambouillet, Francia, mientras continuaban los enfrentamientos. Después de la guerra, Thaçi pasó de la lucha armada a la política: fundó el Partido Democrático de Kosovo (PDK) y posteriormente ocupó distintos cargos de gobierno.
En 2008, como primer ministro, proclamó la independencia de Kosovo respecto de Serbia. Más tarde llegó a la presidencia, cargo que dejó en 2020 después de que se confirmaran los cargos en su contra ante el Tribunal Especial para Kosovo y viajara a La Haya para enfrentar el proceso.
