El secretario general del Ayuntamiento de Los Cabos, Alberto Rentería Santana, confirmó de manera oficial el fallecimiento de Roberto Arellano Severo, el conductor que estuvo involucrado en el atropellamiento masivo registrado en Cabo San Lucas la semana pasada.
El trágico desenlace ocurrió este martes mientras el automovilista permanecía hospitalizado en la ciudad de La Paz, Baja California Sur, debido a la extrema gravedad de las lesiones que presentaba en el cuerpo tras haber sido agredido físicamente por un grupo de personas en el lugar de los hechos, un suceso que se dio en el marco de las celebraciones por el Mundial 2026.
¿Qué pasó con el conductor de Los Cabos?
El incidente de origen tuvo lugar la noche del pasado miércoles 24 de junio sobre el bulevar Lázaro Cárdenas, justo después de que concluyera el encuentro donde la Selección Mexicana obtuvo el triunfo contra su similar de Chequia.
Tras suscitarse el atropellamiento múltiple en la vía pública, una multitud arremetió a golpes contra el conductor, dejándolo en estado crítico. Arellano Severo fue ingresado inicialmente a un hospital local, pero días después requirió un traslado de emergencia hacia el Hospital General con Especialidades Juan María de Salvatierra, ubicado en la capital del estado, donde permanecía bajo atención médica especializada hasta el momento de su deceso.
La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) mantiene una carpeta de investigación abierta con el objetivo de esclarecer de forma oficial toda la mecánica del atropellamiento masivo y determinar jurídicamente las responsabilidades correspondientes.
Las autoridades ministeriales precisaron que la fuerte agresión tumultuaria que sufrió el conductor inmediatamente después de detener su marcha también forma parte activa de las indagatorias para identificar a los involucrados en el linchamiento.

La ‘fiebre’ del Mundial por México
Este lamentable hecho se presentó en medio de la euforia por la justa mundialista que se desarrolla en territorio norteamericano.
Diversos videos difundidos y viralizados en las redes sociales muestran que el automóvil que conducía Roberto Arellano Severo formaba parte de una larga fila de vehículos que esperaban pacientemente para avanzar sobre el bulevar Lázaro Cárdenas, una vialidad de alta afluencia que no había sido cerrada a la circulación por las autoridades viales a pesar de la contingencia deportiva.
En ese punto exacto de Cabo San Lucas, cientos de aficionados locales se concentraron masivamente para festejar el triunfo del equipo mexicano.
Los reportes oficiales señalan que la multitud comenzó a impedir el libre paso de las unidades particulares, rodeando los coches y comenzando a zangolotearlos con fuerza antes de permitirles avanzar de forma intermitente. Fue en ese escenario de aglomeración y tensión donde ocurrió el atropellamiento que desató la posterior agresión mortal contra el automovilista, un caso que las autoridades ministeriales continúan investigando detalladamente.