El movimiento por la justicia social en Estados Unidos y el mundo enfrenta la pérdida de uno de sus pilares más sólidos.
La familia del reverendo Jesse Jackson confirmó el fallecimiento del veterano activista este martes a los 84 años de edad.
A través de un comunicado difundido en plataformas digitales, sus allegados informaron que el ministro bautista y exaspirante presidencial murió rodeado de su círculo más cercano.
Jesse Jackson , un legado forjado en la resistencia
La trayectoria de Jesse Jackson se entrelaza con los episodios más determinantes de la historia contemporánea de los derechos civiles. Miembro de la generación que caminó junto a Martin Luther King Jr., Jackson fue testigo directo del asesinato del líder pacifista en 1968.
Apenas tres años después de aquel suceso en Memphis, fundó Operation PUSH, organización que se convertiría en el núcleo de su activismo internacional.
En 1996, su estructura organizativa evolucionó hacia la Rainbow PUSH Coalition. Este grupo se consolidó como una entidad multirracial y progresista con la misión de defender los derechos humanos en diversos frentes.

Su familia subrayó la relevancia de su labor en el mensaje de despedida:
“Nuestro padre fue un líder servicial, no solo para nuestra familia, sino también para los oprimidos, los que no tienen voz y los marginados de todo el mundo”, señaló.

La irrupción en la política de alto nivel
Jesse Jackson no limitó su influencia a los púlpitos o las manifestaciones callejeras. En la década de 1980, sacudió el sistema bipartidista de Estados Unidos al buscar en dos ocasiones la candidatura presidencial. Sus campañas no solo abrieron camino para futuros líderes afroamericanos, sino que funcionaron como una herramienta masiva de movilización electoral.
Su labor como “incansable agente de cambio” se tradujo en el registro de millones de votantes que anteriormente se encontraban fuera del sistema político. Para sus seguidores, el impacto de su figura trascendió las urnas:
“Elevó la voz de quienes no la tenían, desde sus campañas presidenciales en la década de 1980 hasta la movilización de millones de personas para animarles a registrarse para votar”, dijo.

Salud y el retiro de Jesse Jackson
El activista, nacido en Greenville, Carolina del Sur, enfrentó en sus últimos años el deterioro físico provocado por enfermedades neurodegenerativas.
En 2017, Jackson reveló públicamente que padecía Parkinson, tras haber recibido tratamiento de forma discreta en Chicago durante dos años. Recientemente, se informó sobre su diagnóstico de parálisis supranuclear progresiva (PSP), una afección rara y grave que complicó sus actividades cotidianas.
Pese a los retos de salud, Jackson se mantuvo al frente de su coalición hasta 2023, año en que dejó oficialmente la dirección de Rainbow PUSH. Su partida ocurre en un contexto donde los ideales de libertad y dignidad por los que luchó siguen en el centro del debate global.
“Su inquebrantable compromiso con la justicia, la igualdad y los derechos humanos contribuyó a forjar un movimiento global por la libertad y la dignidad”, sostuvo.
La familia Jackson no precisó la causa inmediata del deceso, pero resaltó la conexión universal que el líder mantuvo hasta el último momento. Con su muerte, se cierra un capítulo de activismo ministerial que transformó la conciencia racial de la potencia norteamericana y dejó una huella imborrable en la lucha por la igualdad.
Con información de EFE
RB
