La esperanza de una resolución inmediata para la crisis de Altos Hornos de México (AHMSA) y su filial Minera del Norte (Minosa) ha sufrido un duro revés. El pasado jueves, el Poder Judicial de la Federación informó que un juzgado federal declaró desierta la subasta de bienes de ambas compañías, lo que posterga indefinidamente la reactivación de la siderúrgica que fuera el motor económico de la región centro de Coahuila.
La decisión fue tomada por el Juzgado Segundo de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles, con sede en la Ciudad de México.
Según la nota informativa oficial, la subasta no pudo concretarse debido a “causas no imputables” al Poder Judicial, sino al incumplimiento de requisitos legales y financieros indispensables por parte de los interesados en adquirir la unidad productiva.

Las razones del fracaso en la puja
El síndico del proceso, Víctor Manuel Aguilera, notificó a la jueza Ruth Haggi que las condiciones para la venta no fueron satisfechas. El obstáculo principal radicó en la garantía de seriedad, un depósito que debían presentar los postores para demostrar su solvencia y compromiso.

El monto de esta garantía ascendía a casi 2,024 millones de pesos(aproximadamente 116 millones de dólares), cifra que representa el 10% del valor mínimo de referencia fijado para la puja, el cual es de 1,127 millones de dólares.
A pesar de que el plazo para presentar dicho depósito venció el pasado miércoles, ningún postor logró exhibir el capital necesario. Además, se requería la conformidad expresa de los acreedores para que los bienes se vendieran de manera conjunta como una unidad productiva, un paso administrativo que tampoco se consolidó satisfactoriamente.

20 días clave para el futuro de Monclova
Ante este escenario de estancamiento, la jueza rectora ha otorgado un nuevo plazo de 20 días hábiles al representante del concurso mercantil para que entregue una nueva propuesta de enajenación de bienes. El objetivo primordial de esta prórroga es “lograr el mayor beneficio para la totalidad de los acreedores”, poniendo especial énfasis en los trabajadores de AHMSA.
Cabe recordar que, por ley, el pago de salarios y prestaciones caídas de los empleados tiene prioridad absoluta sobre cualquier otra deuda con proveedores o el Estado. Para las familias en Monclova y municipios circundantes, este retraso representa un golpe anímico y económico, ya que llevan meses esperando una liquidación justa o el anuncio de un nuevo inversionista que reabra las puertas de la gigante de acero.

El peso de una quiebra histórica
AHMSA, que durante décadas fue un pilar de la industria siderúrgica nacional, fue declarada formalmente en quiebra en 2024 tras años de una caída libre financiera y escándalos legales vinculados a su exdirector, Alonso Ancira. La deuda acumulada con el fisco y con Petróleos Mexicanos (Pemex) terminó por asfixiar las operaciones de la planta.
Desde el gobierno federal, la presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido una postura firme de justicia para los obreros, solicitando que el proceso judicial no castigue más la economía regional. No obstante, el rescate estatal parece estar fuera de la mesa, dejando el futuro de la empresa en manos de capitales privados que, hasta ahora, han mostrado cautela ante la magnitud del pasivo financiero.
El Poder Judicial reiteró que la meta sigue siendo conservar a AHMSA y Minosa como una unidad productivafuncional. Desmembrar la empresa y vender sus activos por separado sería el peor escenario, ya que anularía cualquier posibilidad de recuperar los empleos perdidos y afectaría permanentemente la cadena de valor del acero en México. Los próximos 20 días serán definitivos para determinar si AHMSA tiene una segunda oportunidad o si se encamina a un cierre definitivo.
