La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) determinó que mantendrá bajo reserva durante cinco años todas las comunicaciones gubernamentales, notas verbales, fichas informativas y minutas de reuniones mantenidas con Estados Unidos en torno a las investigaciones por presuntos vínculos entre el cártel de Sinaloa y Rubén Rocha Moya, y el senador Enrique Inzunza.

¿Por qué SRE tomó esa decisión?
Esta decisión se dio como respuesta a una solicitud de transparencia interpuesta por un ciudadano que buscaba acceder a información relacionada con los señalamientos realizados contra ambos políticos.
Luego de esto, la dependencia federal argumentó que esta medida se da porque, de revelar los datos contenidos en el expediente, podría afectar directamente las labores de cooperación en materia de seguridad, además, esto podría comprometer los canales de confianza bilateral entre las agencias de ambos países.

La divulgación de esta información podría menoscabar la conducción de las relaciones internaciones del Estado mexicano, al revelar elementos sensibles de los mecanismos de comunicación y cooperación bilateral actualmente vigentes, afectar la confianza y confidencialidad necesarios para el intercambio de información entre autoridades de ambos países, e incidir negativamente en la eficacia de los canales de información entre autoridades de ambos países, e incidir negativamente en la eficacia de los canales institucionales de coordinación establecidos para loa atención de asuntos de interés estratégico común”, se lee en el comunicado.
Del mismo modo, la dependencia a cargo de Roberto Velasco, aplicó un blindaje de 3 años a las minutas y acuerdos derivados del encuentro oficial entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el senador estadounidense Markwayne Mullin.
La Dirección General de Asuntos Jurídicos informó, por separado, que los expedientes de extradición están clasificados como confidenciales conforme al artículo 115 de la misma ley y a una resolución previa del comité, la CTA-190/2026, del 12 de junio.


Puntos clave del caso
Las autoridades estadounidenses señalan a Rocha Moya e Inzunza por presuntamente facilitar el tráfico de drogas, información reforzada tras las declaraciones de Ismael “El Mayo” Zambada, capturado en julio de 2024.

A través de una carta pública, afirmó que el 25 de julio de 2024 había sido emboscado y secuestrado cuando asistía a una reunión política en la que supuestamente participarían Rubén Rocha Moya y el líder político Héctor Melesio Cuén Ojeda.
Las contradicciones sobre este caso, fueron los detonantes de las investigaciones, ya que, mientras que el gobernador y la Fiscalía de Sinaloa sostuvieron que Cuén había muerto durante un intento de asalto en una gasolinera, la Fiscalía General de la República (FGR) desmintió esa versión, e inclusive, la calificó como un montaje para encubrir la emboscada detallada por Zambada.
