El gobernador de Querétaro,, Mauricio Kuri, respaldó lo que denominó como el “modelo queretano de justicia”, describiéndolo como un esfuerzo colaborativo entre las fuerzas políticas en el Congreso local diseñado para blindar la seguridad, competitividad y prosperidad que ha caracterizado al estado en las últimas décadas.
Durante una entrevista con el periodista Alejandro Cacho, el mandatario estatal abordó las preocupaciones que generó inicialmente la reforma judicial federal y cómo su administración, en conjunto con los partidos locales, trabajó en una adaptación estatal que responda a las necesidades particulares de Querétaro.
El objetivo, subrayó, es garantizar que la entidad siga siendo “el corazón de las buenas noticias del país”.
El blindaje queretano ante la reforma judicial federal
Para Mauricio Kuri, la preservación de la paz y la seguridad en Querétaro no es una casualidad, sino el resultado de un modelo coordinado entre el tema judicial, la policía preventiva y el desarrollo económico.
La posibilidad de que la reforma federal lesionara este equilibrio fue una de las principales ocupaciones del ejecutivo estatal. El gobernador enfatizó que la paz no debe entenderse simplemente como la “ausencia de guerra”, sino como la condición fundamental de “vivir sin miedo”.
Esta calidad de vida es, según las cifras citadas por el mandatario, el principal atractivo para las 126 personas que migran diariamente a Querétaro con la intención de establecerse. Ante la realidad de que los juzgadores federales y estatales ahora deberán ser elegidos mediante el voto popular, la administración de Kuri impulsó filtros locales para asegurar la idoneidad de los candidatos.
“Primero es la parte de que los jueces que van a llegar a la boleta casi no los pide la Constitución federal, son jueces que tengan que pasar por un filtro ante una escuela judicial, un instituto judicial de formación de jueces y magistrados]”, explicó el gobernador.
Dicho mecanismo busca garantizar que quienes figuren en las boletas electorales cuenten con la capacidad, experiencia y conocimientos necesarios para ejercer la función jurisdiccional, mitigando los riesgos de una politización excesiva del sistema de justicia.

Certeza jurídica como motor de la inversión extranjera
Uno de los pilares del modelo defendido por Mauricio Kuri es la generación de certidumbre jurídica, un elemento que considera indispensable para el crecimiento económico y que, a su juicio, ha faltado en el país durante muchos años. Dado que Querétaro es un receptor importante de inversión a nivel mundial, el nuevo marco legal local eleva a rango constitucional los medios alternativos de solución de controversias y, de manera crucial, el arbitraje comercial.
Esta medida permite que las grandes empresas, ante eventuales controversias comerciales, puedan recurrir a árbitros especializados para dirimir sus diferencias. Aunque el árbitro no emite una sentencia en el sentido tradicional, su resolución determina quién tiene la razón jurídica en el conflicto, agilizando los procesos y ofreciendo un entorno seguro para los capitales.
El gobernador insistió en que el problema central de México es la impunidad, y que el modelo queretano busca combatirla mediante una justicia rápida y expedita.
Presentó como indicador de éxito que en Querétaro se esclarecen 8 de cada 10 homicidios, situando a la entidad entre las cuatro más seguras del país. Lograr estos resultados, señaló Kuri, es complejo dado que Querétaro se encuentra en una ubicación logística complicada, colindando con estados que enfrentan retos de seguridad significativos.

La apuesta por la justicia cívica y la despresurización del sistema
Un aspecto innovador de la reforma impulsada por la administración de Mauricio Kuri es el fortalecimiento y la democratización de la justicia cívica. La propuesta incluye que los jueces cívicos municipales también sean electos mediante el voto popular, bajo la premisa de que deben ser los mejores perfiles quienes atiendan los conflictos cotidianos entre vecinos.
Esta estrategia tiene como objetivo resolver los problemas en la etapa más temprana, evitando que escalen y saturen las instancias ministeriales y judiciales.

El gobernador detalló que la Fiscalía del estado atiende aproximadamente 55 mil carpetas de investigación al año, una carga operativa que requiere ser despresurizada.
“Despresuriza mucho el Poder Judicial y a la Fiscalía, porque en la Fiscalía creo que al año hay 55 mil carpetas y eso pues imagínate la cantidad de personal que debe tener atendiendo a cada carpeta, cada investigación, todo lo que está haciendo”, argumentó el mandatario.
Querétaro cuenta ya con un antecedente en este sentido: es el único estado del país donde la policía está certificada con la capacidad y facultad para arreglar y dirimir problemas entre particulares, lo que, según Kuri, ayuda a tranquilizar el ánimo público y político.
Formalidad laboral y productividad: El horizonte de piso parejo
En el ámbito económico y social, Mauricio Kuri marcó un contraste entre su visión y las políticas basadas únicamente en la repartición de recursos. Afirmó que su administración cree en la “generación de la riqueza, no en la repartición de la pobreza”.
Aunque reconoció la necesidad de los apoyos sociales —los cuales votó a favor cuando fue senador—, sostuvo que estos deben ser subsidiarios y temporales, con el fin último de independizar a la gente, haciéndola competitiva y productiva.
El gobernador destacó que Querétaro ostenta un 60% de empleo formal, una cifra que considera clave apostar por ella. Vinculó directamente la formalidad laboral con la seguridad jurídica y la productividad.
Criticó que, si bien el aumento al salario mínimo es positivo, en muchos estados esto tiene poco impacto debido a que una gran parte de la base trabajadora se encuentra en la informalidad, lo que la condena a una “economía subterránea” sin acceso real a la seguridad social, salud o vivienda digna.
Finalmente, Kuri hizo un llamado a la responsabilidad ciudadana en el pago de impuestos como condición necesaria para exigir mejores servicios públicos. Reconoció la desconfianza hacia la clase política, pero invitó a la ciudadanía a involucrarse y utilizar los sistemas de fiscalización existentes para asegurar el correcto manejo de los recursos.
El proyecto, que se encuentra actualmente en la fase de elaboración de leyes secundarias, es descrito por el gobernador como un logro colectivo de todas las fuerzas políticas que enriquecieron la iniciativa original.
