Una célula delictiva dedicada al robo con violencia y la privación de la libertad fue desarticulada en el centro del país. Las autoridades del estado de Querétaro, en coordinación con corporaciones vecinas, detuvieron a siete personas que se hacían pasar por elementos de la Fiscalía General de la República (FGR). El arresto ocurrió después de que el grupo asaltara una compañía extranjera y raptara a una trabajadora en el municipio de Colón.
El incidente comenzó en las instalaciones de una firma de capital extranjero ubicada sobre la carretera estatal 100, cuando los delincuentes, vestidos completamente de negro, arribaron al inmueble y utilizaron identificaciones apócrifas de la corporación federal para engañar al personal de seguridad y lograr el acceso. Una vez dentro de la propiedad, los criminales encañonaron y amagaron a los empleados de la administración para sustraer dinero, dispositivos de comunicación, equipo tecnológico y las unidades físicas del sistema de circuito cerrado.

Antes de huir, los agresores obligaron a una empleada a subir a uno de sus vehículos y escaparon con rumbo desconocido. Al recibir la alerta por el atraco y la sustracción de la víctima, las fuerzas del orden activaron un despliegue inmediato de búsqueda y localización en los puntos viales clave de la región.

Persecución interestatal y capturas
La intercepción inicial de los sospechosos se concretó sobre la autopista México-Querétaro, específicamente a la altura del kilómetro 163+500, dentro del territorio del municipio de San Juan del Río. En este punto limítrofe con el Estado de México, la Policía Estatal queretana logró cerrarle el paso a tres camionetas de modelos recientes y a una motocicleta en las que viajaban los primeros implicados. Cuatro personas, tres hombres y una mujer que mantenían la versión de pertenecer a la FGR, fueron sometidos y arrestados.
El cerco de seguridad se expandió rápidamente mediante convenios de colaboración judicial, en tiempo real, lo que permitió que las autoridades del Estado de México y de la Ciudad de México rastrearan a los cómplices restantes, logrando la captura de otros tres integrantes de la red criminal que pretendían refugiarse en esas entidades.
Rescate y estatus de la investigación
Los agentes ubicaron con vida a la mujer privada de su libertad. Posteriormente, fue canalizada a áreas médicas y psicológicas del estado para recibir asistencia especializada e integrarse a los programas institucionales de atención integral a víctimas del delito.

Hasta el momento, las identidades tanto de la víctima como de la firma extranjera se mantienen en reserva por seguridad. Los siete imputados quedaron a disposición del Ministerio Público para determinar su situación legal, mientras el caso sigue abierto ante la sospecha de más implicados.
