El director general del IMSS, Zoé Robledo, afirmó que lo que está en discusión es qué IMSS quiere el país. Contrastó una visión que tendía a la privatización con otra que concibe al Instituto como «el patrimonio más importante de las y los trabajadores de México».
Explicó que en su etapa fundacional (1943-1982) el IMSS sumó 29 mil 500 camas; en el periodo neoliberal (1983-2018), apenas 4 mil 300 en 36 años, y desde 2019, 6 mil 299 en siete años. «No vendieron el IMSS: lo dejaron de hacer crecer. Esa fue la verdadera privatización silenciosa», señaló.

Destacó que el Instituto creció y al mismo tiempo fortaleció sus finanzas: las reservas pasaron de 200 mil millones a 635 mil millones de pesos. Hoy el IMSS protege a 79 millones de personas, casi 6 de cada 10 mexicanos, y tiene casi 23 millones de trabajadoras y trabajadores afiliados, entre ellos personas trabajadoras independientes, del hogar y de plataformas digitales.
Los médicos residentes pasaron de 13 mil 632 a 25 mil 279, y este año se otorgaron 10 mil 127 becas, la cifra más alta en la historia del Instituto. En 2026 se han realizado 222 mil cirugías y 3.4 millones de consultas de especialidad más que el año anterior.

Robledo informó que el plan de 12 acciones en 120 días, presentado por la presidenta el 27 de octubre, lleva diez días de ejecución. Cuenta con 11 mil 745 millones de pesos, financiados con ahorros recurrentes derivados de la negociación directa con fabricantes, la subasta inversa, las compras consolidadas y la reducción de servicios subrogados.
Entre los avances, se pagó el incremento salarial de 8% a más de 500 mil trabajadores activos y más de 370 mil jubilados y pensionados. También se han otorgado 3 mil 600 bases, 4 mil 105 personas ya salieron de la lista de espera quirúrgica y el 19 de noviembre llegarán 1,321 sillones reclinables a los servicios de urgencias. «No vengo a decirles que todo está bien. Si todo estuviera bien, no haría falta un plan», sostuvo.

El titular del IMSS se comprometió a rendir cuentas acción por acción después del 24 de febrero: «Que nos midan por resultados. Yo acepto esa vara». Y concluyó: «El Seguro Social no es de un gobierno, ni de un partido, y mucho menos de su director.
Es un derecho y un patrimonio de la Nación. No me voy a cansar de defender al IMSS pero al IMSS público, siempre en crecimiento, siempre en transformación, un IMSS que siempre, siempre, le pertenezca a la nación.»