El Gobierno Federal, bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ha marcado un hito en la historia sanitaria del país con el anuncio del proceso de credencialización para el nuevo Servicio Universal de Salud. A partir del próximo 2 de abril, se pondrá en marcha una estrategia masiva que busca integrar a 134 millones de mexicanos en un sistema digitalizado y eficiente, permitiendo que cualquier ciudadano reciba atención médica sin importar su afiliación previa a instituciones específicas.
Esta iniciativa representa el primer paso sólido hacia la unificación de los servicios públicos. La mandataria federal destacó durante su conferencia matutina que el objetivo primordial es consolidar un sistema de salud donde las personas puedan acudir indistintamente al IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar, los institutos nacionales o los servicios de las Fuerzas Armadas. Según Sheinbaum, este documento no es solo un plástico, sino la llave para modernizar los expedientes clínicos y garantizar que la atención sea precisa y digna para toda la población.

Logística y operación del registro nacional
Para asegurar el éxito de este despliegue, la Secretaría de Salud trabajará en estrecha colaboración con la Secretaría de Bienestar. La presidenta otorgó un voto de confianza a la gestión de Ariadna Montiel, titular de Bienestar, a quien describió como una organizadora excepcional capaz de ejecutar programas de gran escala con transparencia. El proceso se apoyará en la instalación de casi 3,000 módulos de atención en todo el territorio nacional, donde se digitalizarán los datos de los beneficiarios.
El delegado de Bienestar en estados como Aguascalientes, Aldo Ruiz Sánchez, ha precisado que el trámite será ágil, con una duración estimada de 15 minutos por persona. Una de las innovaciones más relevantes es que, seis semanas después del registro presencial, los usuarios recibirán su credencial física, pero simultáneamente se habilitará una versión digital mediante una aplicación móvil, facilitando el acceso inmediato a los servicios de salud desde cualquier dispositivo.
Hacia un expediente clínico digital unificado
Más allá de la identificación, el proyecto del Servicio Universal de Salud busca resolver problemas estructurales como el desabasto de medicamentos y la falta de personal médico. Al centralizar la información, las autoridades pretenden crear un sistema de compensación entre instituciones, lo que significa que si un hospital no cuenta con un recurso, el paciente pueda ser derivado a otro sin trabas burocráticas.

Expertos en salud pública señalan que esta digitalización es fundamental para controlar brotes epidemiológicos, como el sarampión, mediante un seguimiento puntual de los esquemas de vacunación. Con esta estrategia, el gobierno mexicano apuesta por un modelo de justicia social que elimine las barreras de acceso a la salud, proyectando que para el año 2030 el sistema esté plenamente integrado, con infraestructura fortalecida y una cobertura que alcance hasta las comunidades más remotas del país, transformando así la realidad médica de millones de familias.
