La madrugada de este sábado, la violencia irrumpió en una de las zonas de mayor actividad económica y social de la capital de Puebla. Un ataque armado frente al establecimiento “Sala de Despecho”, ubicado en la Reserva Territorial Atlixcáyotl, dejó un saldo de tres personas fallecidas y cinco lesionadas.
Las primeras líneas de investigación sugieren que el atentado no fue fortuito, sino una agresión dirigida.
Ejecución y víctimas colaterales
La Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) inició una carpeta de investigación tras el hallazgo de una camioneta Mercedes Benz color blanca en el acceso del bar. En el interior del vehículo, peritos localizaron los cuerpos sin vida de un hombre y una mujer; una tercera víctima masculina fue hallada sobre el asfalto, a un costado de la unidad.
Respecto a las cinco personas que resultaron heridas, el organismo detalló que el evento respondió a un objetivo específico:
“La agresión fue dirigida a los ocupantes de la camioneta de color blanco referida”.
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Bajo esta premisa, las autoridades consideran que el resto de los lesionados sufrieron un “daño colateral” al encontrarse en las inmediaciones del sitio al momento de las detonaciones.
Despliegue táctico y detenciones
Tras el reporte de los disparos, la Secretaría de Seguridad Pública activó un operativo de gran escala que incluyó el uso de drones y el helicóptero del Gobierno del Estado para el rastreo de los responsables. La movilización permitió la detención de cuatro presuntos implicados en distintos puntos de la metrópoli, además del aseguramiento de dos motocicletas utilizadas en la huida.
La FGE reportó que los cuerpos de seguridad pública:
“Implementaron operativos en la zona lo que permitió la detención de cuatro presuntos responsables que fueron puestos a disposición”.
Antecedentes de inseguridad en la entidad
Este suceso ocurre en un contexto de alta tensión para la seguridad en Puebla. Apenas en noviembre de 2025, un comando perpetró un ataque incendiario en el centro nocturno “La Coss”, donde fallecieron siete personas, hecho vinculado presuntamente al narcomenudeo y la extorsión por cobro de piso.
De acuerdo con registros de la organización civil Causa en Común, el estado de Puebla experimentó un repunte en hechos de violencia extrema durante el año pasado, con casos documentados de tortura, masacres y asesinatos. La zona metropolitana se mantiene como un punto crítico debido a las disputas territoriales entre bandas dedicadas al tráfico de sustancias y el robo de hidrocarburo.
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