La hegemonía de la Conferencia Nacional se consolidó este domingo en el Levi’s Stadium de Santa Clara. Los Seattle Seahawks se proclamaron campeones de la NFL al derrotar a los New England Patriots con un marcador de 29-13. En una tarde marcada por la precisión técnica y un despliegue terrestre dominante, el equipo dirigido por Mike Macdonald alcanzó la cima del fútbol americano profesional.
El corredor Kenneth Walker III obtuvo la distinción como el Jugador Más Valioso (MVP) del encuentro.
Sus estadísticas reflejan el peso de su actuación en el emparrillado: acumuló 135 yardas por tierra en 27 acarreos, además de sumar 26 yardas mediante dos recepciones, cifras que lo posicionaron como el elemento de mayor desequilibrio en la ofensiva de Seattle.

La contundencia de los equipos especiales y la defensa
La victoria de los Seattle Seahawks se cimentó también en la eficiencia de sus unidades de apoyo. Jason Myers estableció un récord histórico en el Super Bowl al concretar cinco goles de campo, la cifra más alta para este evento. En el apartado ofensivo, el mariscal de campo Sam Darnold conectó un pase de anotación con AJ Barner, mientras que la defensa selló el destino del juego gracias a Uchenna Nwosu, quien recuperó un balón perdido por Drake Maye para llevarlo hasta la zona de anotación.
El fin de una espera de once años
Este campeonato representa el segundo trofeo Vince Lombardi para la organización del noroeste de Estados Unidos. La victoria en Santa Clara funciona como un cierre a la deuda histórica con los New England Patriots, quienes en 2015 arrebataron el título a los Seattle Seahawks en la edición de Phoenix durante los últimos segundos del reloj.
El evento, que contó con el espectáculo musical de Bad Bunny durante el intermedio, cierra una temporada de alta efectividad para el conjunto de Macdonald. Con este resultado, Seattle se une al selecto grupo de equipos con múltiples campeonatos, mientras que New England posterga su búsqueda por el séptimo título de franquicia.

Con información de EFE
