Los integrantes de la Sección 22 de Oaxaca, pertenecientes a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), acordaron levantar de manera temporal el plantón que mantenían frente a Palacio Nacional y replegarse hacia su estado natal para iniciar una fase de reorganización interna.
La resolución se adoptó este viernes 19 de junio durante una prolongada Asamblea Estatal del magisterio oaxaqueño. En dicha reunión, la mayoría de las bases votó a favor de decretar un receso en el paro indefinido de labores y en las actividades de protesta que formaban parte de su jornada nacional de lucha.

Reorganización interna de sus bases
Al término de la asamblea, Yenny Araceli Pérez Martínez, secretaria general de la Sección 22, precisó que este retorno a Oaxaca no representa el fin de su movimiento ni una claudicación ante las autoridades, sino una pausa estratégica. Afirmó, sin precisar el monto, que la Secretaría de Educación Pública (SEP) les ofreció un bono especial, pero que no es la razón por la cual se van. Puntualizó que la principal prioridad es fortalecer la estructura interna del sindicato y evaluar la ruta que seguirán de cara a las próximas semanas.
Asimismo, la líder adelantó que la postura de las bases de Oaxaca sería presentada formalmente ante la Asamblea Nacional Representativa (ANR) de la CNTE en su sede nacional, con el objetivo de consensuar la estrategia que adoptará la coordinadora en el ámbito federal. Esta decisión marca un sorpresivo cambio de rumbo respecto a lo determinado la semana pasada, cuando el magisterio había optado por mantener la resistencia al considerar insuficientes los ofrecimientos gubernamentales.
“Esa oferta económica no es ni para la sección, ni para una cuestión que tenga que ver con levantar el movimiento, tiene que ver con una atención precisamente a la contratación de personal docente (…) por lo tanto se estará revisando cómo se va a impulsar ese recurso”, dijo sobre el ofrecimiento gubernamental.

Parálisis y campamentos en el Centro Histórico
A raíz del consenso magisterial, los docentes comenzaron de inmediato las labores de desmantelamiento de las estructuras improvisadas, lonas y casas de campaña que obstruían la plancha del Zócalo capitalino y sus vialidades aledañas. Tanto representantes gubernamentales como portavoces del movimiento docente confirmaron el retiro paulatino de los campamentos.

Durante los 19 días que duró la protesta, los miles de profesores exigieron demandas cruciales como la abrogación total de la Ley del ISSSTE de 2007, profundas reformas al régimen de pensiones y mejoras sustanciales en sus condiciones laborales. Pese al repliegue hacia las regiones de Oaxaca, la cúpula sindical subrayó que el pliego petitorio continúa plenamente vigente y que no dudarán en retomar la vía pública si persisten las trabas en la mesa de negociación.
