La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ajustó al alza su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana durante el presente año.
De acuerdo con el informe interino de Perspectivas Económicas publicado este jueves, el Producto Interno Bruto (PIB) de México avanzará un 1.3%, cifra que supera en una décima la estimación previa de diciembre. Para 2027, el organismo mantiene una proyección de expansión del 1.7%.
Este ajuste favorable ocurre en un entorno de alta complejidad debido al conflicto bélico en Oriente Medio. El impulso responde, principalmente, a la mejora en las expectativas de Estados Unidos, socio comercial estratégico cuya economía crecerá un 2% en 2026, tres décimas por encima de lo calculado hace tres meses por la propia OCDE.

Tregua arancelaria y el factor T-MEC
Tras un 2025 marcado por la guerra comercial, la dinámica de exportaciones hacia el norte muestra signos de recuperación.
El reporte destaca una reducción significativa en los aranceles aplicados por Washington a las importaciones globales, los cuales pasaron de un 14% en diciembre a un 9.9% en la actualidad.

En el marco del T-MEC, la OCDE subraya una ventaja competitiva fundamental para la región: entre el 80% y el 90% de las importaciones provenientes de México y Canadá están exentas de estos gravámenes. Las proyecciones del organismo parten de un escenario base donde estos niveles arancelarios permanecerán estables durante el resto de 2026 y 2027.

Energía e Inflación: El doble filo del conflicto
La crisis en Oriente Medio provocó un repunte en el precio de los hidrocarburos, situación que podría incentivar la producción energética en América del Norte. Sin embargo, este mismo factor presiona el índice de precios al consumidor. La OCDE estima ahora una inflación del 3.8% para México en 2026, cinco décimas más que su pronóstico anterior. Para 2027, se prevé un descenso al 3.2%, aunque este ajuste también es superior a lo calculado previamente.

La institución internacional anticipa que, conforme cedan las presiones inflacionarias, los tipos de interés en México iniciarán una fase de descenso para estimular la actividad económica. No obstante, el reporte advierte sobre señales de estrés en los mercados financieros locales:
- Tipo de cambio: México registra una caída en su tipo de cambio efectivo, tendencia compartida con economías como Corea, Sudáfrica y Tailandia.
- Deuda soberana: Los rendimientos de los bonos a diez años han mostrado un aumento notable como reflejo de la volatilidad global.
