La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, FDA, por sus siglas en inglés, apuntó que la lechuga iceberg picada, que se vendía en algunos restaurantes Taco Bell, está relacionada con el brote de ciclosporiasis en Indiana, Kentucky, Míchigan, Ohio y Virginia Occidental.
La cadena restaurantera Taco Bell, ya retiró el producto tras más de 5 mil contagios reportados. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), registran que los casos de esta enfermedad intestinal, causada por un parásito microscópico, van en aumento rápidamente en Estados Unidos, desde el pasado 1 de mayo.
En México, el gobierno emitió un aviso preventivo de viaje por el actual brote de ciclosporosis que se desarrolla en Estados Unidos.
De este lugar proviene la lechuga infectada que provocó diarrea explosiva
Los CDC y la FDA no identificaron al proveedor de la lechuga, pero una fuente cercana a la investigación reveló a medios internacionales que se trataba de Taylor Farms.
La FDA indicó que la lechuga se cultivó en México y que se trabaja con el proveedor para descartar que aún haya producto contaminado en el mercado.
Taylor Farms es una empresa estadounidense enfocada en la producción de frutas y verduras frescas. En 1995, Bruce Taylor y varios socios fundaron Taylor Fresh Foods. Así nació la empresa con el objetivo de ser el fabricante favorito de ensaladas y alimentos frescos saludables de Norteamérica.

¿Qué es y qué causa la diarrea explosiva?
Esta enfermedad provocada por el protozoario Cyclospora cayetanensis se distingue por causar diarrea explosiva. Las personas con ciclosporiasis pueden presentar síntomas que puden durar durante semanas e incluyen:
- Diarrea acuosa
- Cólicos
- Distensión abdominal
La ciclosporiasis no suele transmitirse directamente de persona a persona. En cambio, las personas pueden infectarse al consumir alimentos o agua contaminados. Según los CDC, brotes anteriores se han relacionado con productos agrícolas frescos.
Las secuelas más comunes de la diarrea explosiva o severa son la deshidratación rápida y la pérdida de electrolitos
(como sodio y potasio). En casos más prolongados, puede provocar desequilibrios nutricionales o fatiga persistente.
