A las 3:00 de la mañana de este viernes, el excontralmirante Fernando Farías Laguna pisó suelo mexicano tras ser deportado desde Argentina. El exmarino es señalado por las autoridades federales como uno de los principales artífices de una compleja red dedicada al tráfico e importación ilegal de combustibles.
El inculpado fue trasladado bajo un estricto dispositivo de seguridad coordinado por la Secretaría de Marina (SEMAR) y la Fiscalía General de la República (FGR), arribó al país a bordo de un avión oficial -Gulfstream G450 con matrícula AMT-205- que despegó del aeropuerto de Ezeiza, en Buenos Aires e hizo escala técnica en Colombia.
La fiscalía informó que ya fue llevado al penal de máxima seguridad del Altiplano, en el municipio de Almoloya de Juárez, en el Estado de México, donde quedará a disposición del juez federal que giró la orden de aprehensión en su contra por delincuencia organizada relacionada con el comercio ilícito de hidrocarburos.


La detención del exmarino
El retorno del exfuncionario se concretó mediante un procedimiento extraordinario de expulsión rápida y no a través de un juicio de extradición convencional, luego de ser arrestado el pasado 23 de abril en la capital argentina mientras pretendía ocultarse utilizando documentación falsa de origen guatemalteco bajo el nombre de Luis Lemus Ramos.
Aunque la defensa del imputado mantenía recursos legales abiertos en Sudamérica, la justicia argentina procedió al cierre del expediente de extradición luego de que el Estado mexicano desistiera del trámite judicial previa intervención de agencias internacionales como el FBI y la DEA. La estrategia aceleró su entrega a las instituciones de seguridad mexicanas sin esperar las audiencias previstas para finales de mes en tribunales de aquel país.
El huachicol fiscal y su impacto financiero
Según los expedientes integrados por la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), el modelo delictivo atribuido a la red operaba principalmente en los puertos de Tampico y Ensenada. Los cargamentos de combustible ingresaban a territorio nacional declarados falsamente como aditivos o aceites industriales, evade así los gravámenes correspondientes con la complicidad de verificadores aduanales que alteraban los volúmenes en la documentación.
La investigación de la FGR estima que el menoscabo financiero inicial supera los 340 millones de pesos, habiéndose incautado buques con millones de litros de hidrocarburo, decenas de autotanques e inmuebles. La red presuntamente utilizaba empresas formalmente constituidas para movilizar la gasolina hacia estaciones de servicio finales y realizar el blanqueo de los recursos obtenidos.

Vínculos con la cúpula naval
Dentro de los expedientes de inteligencia, Fernando Farías Laguna y su hermano, el exvicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, encarcelado en el mismo recinto penitenciario, eran conocidos dentro del ámbito institucional bajo el apodo de “Los Primos”. Reportes oficiales señalan su presunto aprovechamiento de la estructura naval para cimentar el control operativo en recintos portuarios y aduanas durante la administración de Andrés Manuel López Obrador.
Hasta el momento, las pesquisas han derivado en la detención de 16 personas involucradas, entre las que figuran exfuncionarios, socios comerciales y apoderados legales. Los procesados enfrentan acusaciones por enriquecimiento ilícito, operaciones con fondos ilícitos, tráfico de influencias y defraudación fiscal, delitos que podrían acarrear condenas de hasta cuatro décadas en prisión.
