Los productos “light”, “zero” o “sin azúcar” suelen percibirse como una alternativa más saludable. Sin embargo, una investigación reciente en México advierte que algunos edulcorantes artificiales podrían no ser tan inofensivos como se creía.
El estudio, realizado por especialistas de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala de la UNAM, pone el foco en la sucralosa, un aditivo ampliamente utilizado en bebidas y alimentos procesados, y su posible relación con procesos inflamatorios que podrían aumentar el riesgo de cáncer de colon.
El tema cobra relevancia en un contexto donde este tipo de cáncer ha incrementado su incidencia en el país, especialmente entre personas de 30 a 59 años, un grupo en el que antes no era tan frecuente.

¿Qué encontró el estudio sobre los edulcorantes?
La investigación analizó los efectos del consumo de sucralosa durante etapas tempranas del desarrollo, particularmente en modelos experimentales. Los resultados mostraron que la exposición a este edulcorante puede generar alteraciones metabólicas, cambios en la microbiota intestinal y respuestas inflamatorias anormales.
En pruebas con modelos animales, las crías expuestas a sucralosa desde etapas tempranas desarrollaron un mayor número de tumores al ser sometidas a condiciones que inducen cáncer, en comparación con aquellas que no tuvieron contacto con este compuesto.
Aunque estos hallazgos no implican una relación directa en humanos, sí apuntan a posibles mecanismos que podrían influir en el desarrollo de enfermedades a largo plazo.
El riesgo podría empezar desde el embarazo
Uno de los puntos más relevantes del estudio es que los efectos del consumo de sucralosa podrían comenzar desde la etapa perinatal, es decir, durante el embarazo y la lactancia.
Investigaciones previas han encontrado que bebés de madres que consumen este edulcorante presentan niveles más altos de inflamación y cambios en su microbiota, lo que podría afectar el desarrollo de su sistema inmunológico.
Esto sugiere que el impacto no solo sería inmediato, sino que podría influir en la salud futura, aumentando la susceptibilidad a enfermedades como el cáncer de colon en la edad adulta.
¿Por qué esto importa en México?
El hallazgo resulta especialmente relevante en un país como México, donde el consumo de bebidas y productos con edulcorantes es elevado.
Además, datos recientes muestran que el cáncer de colon ha aumentado en adultos jóvenes, particularmente en hombres de entre 30 y 59 años, lo que ha encendido alertas entre especialistas.
La combinación de hábitos de consumo y cambios en los patrones de enfermedad hace necesario analizar con mayor profundidad el papel de estos aditivos en la salud pública.
¿Son seguros los edulcorantes?
Actualmente, organismos internacionales establecen límites de consumo considerados seguros para la sucralosa. Sin embargo, estos parámetros se basan en estudios realizados hace más de dos décadas.
Especialistas advierten que es necesario actualizar la evidencia científica, especialmente ante nuevos hallazgos que sugieren efectos más complejos en el organismo, particularmente en etapas tempranas del desarrollo.
A pesar de los resultados, los expertos coinciden en que no se puede afirmar que los edulcorantes causen cáncer de manera directa.
El riesgo, explican, depende de factores como la cantidad consumida, la frecuencia y el contexto individual, incluyendo la dieta y las condiciones de salud de cada persona.
Un llamado a revisar hábitos
El estudio de la UNAM abre la puerta a replantear la idea de que los productos “light” son siempre la opción más saludable, especialmente en etapas como el embarazo y la lactancia.
Más que eliminar por completo estos productos, los especialistas sugieren prestar atención al consumo y optar por una alimentación equilibrada, en la que el uso de edulcorantes sea moderado y consciente.
