El patio del paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares fue testigo este 23 de abril de un encuentro histórico que trascendió lo literario para convertirse en un acto de profunda hermandad. El escritor mexicano Gonzalo Celorio recibió de manos del rey Felipe VI el Premio Cervantes 2025, la máxima distinción de las letras hispanas.
La ceremonia, marcada por la entonación de “Ay, Jalisco” por parte de la tradicional tuna universitaria, celebró no solo la trayectoria de un autor prolífico, sino la interconexión cultural entre dos naciones unidas por la lengua y la historia. Celorio, el séptimo mexicano en obtener este galardón, se presentó como un “escritor integral” que ha sabido convertir la memoria familiar en un espejo de la condición humana.

Un discurso contra el silencio y a favor del origen
A pesar de los problemas de garganta derivados de su lucha contra el cáncer, la voz de Celorio sonó con una claridad conmovedora. Su discurso fue un viaje a través del tiempo, rescatando las figuras de sus antepasados asturianos y cubanos.
Uno de los momentos más emotivos fue el recuerdo de su padre. Celorio narró cómo, en su lecho de muerte hace 64 años, su progenitor le dedicó unas palabras que se convirtieron en su motor vital: “Tú llegarás, hijo (…). Si no puedes, yo te empujo”. Asimismo, recordó a su madre, una lectora voraz que llegó a prometer a la virgen dejar de leer novelas por cinco años con tal de salvar la vida de uno de sus doce hijos.
Estas anécdotas, cargadas de humor y nostalgia, ilustran la “poética narrativa” de Celorio, quien ha plasmado su antología familiar en obras fundamentales como:
- Tres lindas cubanas (2006)
- El metal y la escoria (2014)
- Los apóstatas (2020)

La hermandad de “El Territorio de la Mancha”
El rey Felipe VI destacó que la obra de Celorio recuerda que México y España son “culturas entrelazadas por un afecto compartido”. Por su parte, el galardonado reafirmó que la nacionalidad mexicana es indisociable de la historia española, citando a Carlos Fuentes al definir al español como el habitante del “territorio de la Mancha”, ese espacio geográfico y mental unido por el idioma.
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, vinculó la premiación con la deuda histórica que España tiene con México por la acogida de los exiliados españoles. Mencionó específicamente a figuras como el poeta Luis Cernuda, quien encontró refugio y tribuna en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), institución que Celorio ha llamado su “casa para siempre”.

Un jurado que premia la memoria moderna
El jurado del premio, dotado con 125,000 euros, justificó su decisión describiendo a Celorio como un “creador, maestro y lector apasionado”. Su obra no solo es una crónica del México moderno, sino una exploración de los vicios, virtudes y amnesias que componen la identidad mestiza.

Entre los asistentes destacaron figuras del mundo académico y literario como:
- Luis García Montero, director del Instituto Cervantes.
- Santiago Muñoz Machado, director de la RAE.
- Sergio Ramírez, escritor nicaragüense.
- Luis Mateo Díez, Premio Cervantes 2023.
Un compromiso eterno con la palabra
Al finalizar el acto, Celorio, con la medalla cervantina al cuello, bromeó con los periodistas asegurando que no piensa quitársela nunca. El autor reservó sus fuerzas para participar esa misma tarde en la lectura continuada del Quijote en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, reafirmando que, para él, la literatura es un diálogo constante que no conoce fronteras.
ES DE INTERÉS: Sorteo Mayor conmemora al Colegio de Ingenieros Civiles de México por 80 años de contribuir al desarrollo del país – Cacho Periodista
