México no ha logrado avances significativos en materia educativa en los últimos años y, por el contrario, presenta retrocesos preocupantes, particularmente en comprensión lectora, de acuerdo con un diagnóstico reciente de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
El informe advierte que los niveles de aprendizaje en educación básica se han deteriorado, en un contexto marcado por desigualdades estructurales y efectos persistentes de la pandemia.
Los datos de esta división de la ONU son contundentes: una gran parte de los estudiantes que egresan de la educación primaria carecen de las habilidades fundamentales para interpretar textos complejos, una herramienta básica para su desarrollo académico futuro.
De acuerdo al organismo, uno de los puntos más críticos es el desempeño en lectura. Un número creciente de estudiantes no alcanza los niveles mínimos de comprensión, lo que impacta directamente en su capacidad de aprendizaje en otras áreas, como matemáticas y ciencias. Esta tendencia negativa mantiene a los estudiantes de México por debajo del promedio en habilidades fundamentales en diversas áreas del conocimiento.
Brecha digital limita el acceso a herramientas educativas
A este panorama se suma un problema estructural: la falta de conectividad en las escuelas. El reporte indica que siete de cada diez primarias en el país no cuentan con acceso a internet, lo que limita el uso de plataformas digitales, contenidos interactivos y herramientas pedagógicas modernas.
Durante la pandemia, esta carencia se hizo más evidente. Millones de estudiantes no pudieron acceder a clases en línea o lo hicieron de manera limitada, lo que profundizó la desigualdad entre quienes sí contaban con dispositivos y conexión en casa y quienes no. Aunque las clases presenciales ya se han retomado, los efectos de esa brecha continúan reflejándose en el aprendizaje.

Autoridades y evaluadores educativos como la UNESCO, han reconocido en otros momentos dicho desafío y han planteado estrategias para mejorar la conectividad y reforzar los programas de recuperación académica. Sin embargo, advierten que algunas acciones emprendidas aún son insuficientes frente a la magnitud del rezago.
Formación docente, otro foco de atención
Además de la infraestructura, el informe subraya la necesidad de fortalecer la formación docente, actualizar los planes de estudio y garantizar condiciones adecuadas en las escuelas. La UNESCO insiste en que el problema no se resolverá con medidas aisladas, sino con políticas públicas sostenidas que atiendan las múltiples dimensiones del sistema educativo.
El organismo internacional hace un llamado a priorizar la educación como eje del desarrollo nacional. La mejora en habilidades básicas como la lectura no solo impacta el desempeño académico, sino también las oportunidades futuras de millones de estudiantes.
El diagnóstico deja claro que, sin una intervención integral y urgente, México corre el riesgo de profundizar su rezago educativo en los próximos años, afectando la competitividad del país y el bienestar de su población.