El presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, adelantó que la discusión formal de la reforma político-electoral propuesta por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, iniciará en febrero de 2026, dentro del periodo ordinario de sesiones.
Aunque la iniciativa podría llegar a mediados de enero, el legislador descartó la posibilidad de convocar a un periodo extraordinario, al considerar que no habría tiempo suficiente para procesarla en ese lapso.
En declaraciones a medios de comunicación, Monreal explicó que la iniciativa ingresará por la Comisión Permanente y será esta instancia la que defina la cámara de origen: Diputados o Senadores. En caso de que la propuesta llegue a San Lázaro, aseguró que se organizarán reuniones amplias y audiencias públicas para abrir el debate a la sociedad y garantizar un proceso transparente.
El también coordinador del grupo parlamentario de Morena subrayó que se debe respetar el plazo legal para modificar la legislación electoral antes de que inicie el proceso formal. “Sólo salvando eso, tendremos toda la discusión que sea necesaria”, puntualizó. Con ello, dejó claro que el Congreso no pretende apresurar la deliberación y, por el contrario, ajustarse a los tiempos que marca la ley.

“Mañana se determina si van a una sesión antes del 31 o si los primeros días de enero la llevan a cabo. Ya es una decisión soberana de la Comisión Permanente que mañana se va a determinar”, esgrimió.
Reforma electoral
La titular del Ejecutivo federal adelantó algunos de los temas que contendrá la iniciativa. Entre ellos destacan la representación proporcional, que involucra la figura de diputados y senadores plurinominales; el financiamiento de los partidos políticos y los gastos derivados de los procesos electorales; así como el funcionamiento de los organismos públicos locales electorales (OPLES) y de los tribunales electorales.
Monreal no descartó que la propuesta también incluya la revocación de mandato, aunque señaló que este tema podría discutirse de manera separada, dado que existe un dictamen pendiente de votación que podría agilizarse.

Posturas e implicaciones
El legislador reconoció que dentro de Morena y sus aliados existen posiciones diversas respecto a los alcances de la reforma. “Obviamente tendríamos que deliberar y debatir mucho, porque dentro del propio movimiento hay posiciones diversas, dentro de nuestros aliados. Entonces, vamos a esperar la reforma”, aclaró.

Este reconocimiento anticipa un debate intenso en el Congreso, donde las diferencias internas podrían marcar el ritmo de la discusión y obligar a construir consensos más amplios.
La reforma electoral será uno de los temas más relevantes de 2026, pues sus modificaciones podrían redefinir las reglas del juego político rumbo a las elecciones de 2027. Los ajustes en representación proporcional y financiamiento partidista impactarían directamente en la conformación del Congreso y en la manera en que los partidos compiten por el voto ciudadano.
DG
