La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México ha emitido un enérgico pronunciamiento tras confirmarse el fallecimiento de un ciudadano mexicano bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos. El deceso, ocurrido el pasado 11 de abril de 2026, ha encendido nuevamente las alarmas sobre las condiciones de vida y los derechos humanos dentro de los centros de detención migratoria en territorio estadounidense.
El lamentable suceso tuvo lugar en el Centro Correccional de Winn, ubicado en el condado de Winnfield, Luisiana. Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han determinado la causa exacta del fallecimiento, la cual permanece bajo una investigación formal.

Acciones inmediatas del Gobierno de México
Tras ser notificado por el ICE, el Consulado de Carrera de México en Nueva Orleans activó de inmediato los protocolos de protección consular. En una operación coordinada con el Consulado General de México en Atlanta, se logró contactar a la familia del fallecido para brindarles asistencia legal y acompañamiento emocional en este difícil proceso.
La Cancillería mexicana ha dejado claro que no se limitará a la asistencia administrativa. Se mantiene una comunicación constante con las autoridades pertinentes en Luisiana para conocer no solo la causa clínica de la muerte, sino las circunstancias previas al deceso. El objetivo es esclarecer si existió negligencia médica, falta de atención oportuna o condiciones de detención que pudieran haber contribuido a este desenlace.

Una crisis recurrente: “La repetición de defunciones es inaceptable”
En un comunicado oficial, el Gobierno de México expresó su profunda preocupación y rechazo ante la frecuencia con la que se reportan muertes de connacionales en centros de detención del ICE. Para la SRE, este patrón de incidentes refleja deficiencias graves en el sistema migratorio de los Estados Unidos que son “incompatibles con los estándares internacionales de derechos humanos”.
La postura de la Cancillería es contundente: la protección de la vida de las personas detenidas debe ser la prioridad absoluta, independientemente de su estatus migratorio. La repetición de estos eventos sugiere fallas estructurales en el Centro Correccional de Winn y otras instalaciones similares, donde la atención médica y la vigilancia suelen ser cuestionadas por organizaciones civiles.

Instrucciones a la red consular y apoyo a la comunidad
Ante esta situación, la SRE ha instruido a toda su red consular en Estados Unidos a redoblar esfuerzos de vigilancia. Entre las medidas anunciadas destacan:
- Visitas diarias: El personal consular intensificará sus inspecciones presenciales en los centros de detención de su jurisdicción para verificar el estado de salud y trato de los mexicanos retenidos.
- Asesoría Legal: Se trabajará de la mano con programas de asesoría legal externa para analizar posibles demandas o acciones legales en conjunto con las familias afectadas.
- Línea de Apoyo Consular: Se reitera a la comunidad mexicana la disponibilidad del número 520.623.7874 para reportar detenciones o solicitar asistencia inmediata.
Compromiso diplomático y protección de la dignidad
El Gobierno de México ha reafirmado que agotará todas las vías legales y diplomáticas disponibles para garantizar que este caso no quede impune. “El compromiso de velar por la protección y la dignidad de todas las personas mexicanas en el exterior es inequívoco”, señaló la dependencia.

Este nuevo incidente ocurre en un clima de alta sensibilidad política respecto a la migración, y pone a prueba la relación de cooperación en materia de derechos humanos entre ambos países. La SRE continuará monitoreando el avance de la investigación en Luisiana y proporcionará actualizaciones conforme se disponga de información oficial sobre la causa de muerte de nuestro connacional.
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