A escasas horas de que el Gobierno Federal confirmara la captura de Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, el estado de Nayarit enfrenta una escalada de violencia coordinada. Grupos armadosperpetraron al menos veinte bloqueos carreteros y ataques directos contra establecimientos comerciales en diversos puntos de la entidad, como respuesta inmediata a la detención del presunto líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Las acciones delictivas se concentran en municipios estratégicos como Ixtlán del Río y Tecuala, así como en la carretera libre 15 con dirección a Guadalajara. La parálisis de estas vías de comunicación se suma a una serie de ataques contra tiendas de autoservicio de cadenas nacionales y locales de mercados municipales.
Según reportes de seguridad, hombres armados irrumpieron en los negocios, los rociaron con combustible y les prendieron fuego antes de emprender la huida.
Narcobloqueos y suspensión de actividades escolares en Tepic
La ofensiva criminal no solo afectó el tránsito de vehículos particulares y de carga, sino que trastocó la vida cotidiana de la población. Tráileres de empresas privadas y camionetas particulares fueron incendiados y utilizados como barricadas en los accesos principales al estado. Ante el clima de inseguridad, diversas instituciones de educación media superior optaron por suspender las jornadas académicas y permitieron la salida anticipada del alumnado para salvaguardar su integridad.

Estos eventos de violencia se desataron apenas dos horas después de que la Secretaría de Marina (Semar) ejecutara un operativo de alto nivel para asegurar a “El Jardinero”. Las investigaciones de agencias nacionales e internacionales ubican a Flores Silva como un objetivo de máxima prioridad, no solo por su jerarquía dentro de la estructura operativa del CJNG, sino por su rol en la línea de sucesión tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, ocurrido el pasado 22 de febrero en Tapalpa, Jalisco.
Según reportes de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Flores Silva no solo administraba zonas clave en el Pacífico mexicano, sino que en sus inicios fungió como jefe de seguridad personal de Oseguera Cervantes. Esta cercanía con el núcleo fundador le permitió escalar posiciones hasta consolidarse como jefe de plaza en Nayarit, desde donde coordinaba el flujo de narcóticos hacia la frontera norte.
Historial de “El Jardinero”
El cerco judicial contra “El Jardinero” comenzó a cerrarse en abril de 2021, cuando el Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso las primeras sanciones en su contra. En aquel momento, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) lo señaló como responsable del tráfico de grandes cargamentos de cocaína y opiáceos.

Las imputaciones en cortes estadounidenses incluyen conspiración para la distribución de heroína y diversos delitos relacionados con el uso de armas de fuego de alto poder.
La presión internacional sobre su figura se intensificó en junio de 2025. En esa fecha, El Jardinero fue incluido nuevamente en un paquete de sanciones financieras dirigidas contra la cúpula del CJNG.
Las investigaciones de las autoridades norteamericanas vincularon sus actividades con la instalación y operación de una red de laboratorios clandestinos dedicados a la producción masiva de metanfetamina en la región del Pacífico.
Tras la muerte de “El Mencho” en febrero pasado, la estructura de mando del cártel entró en una fase de reacomodo. Especialistas en narcotráfico coincidieron en que Flores Silva formaba parte de un grupo compacto de líderes que asumió la dirección colegiada de la organización. Su detención representa un desajuste significativo en la línea de sucesión del grupo criminal, en un momento donde el control de las rutas hacia Estados Unidos y la gestión de precursores químicos atraviesa una etapa de alta inestabilidad.
