En una nueva escalada de tensión geopolítica, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este sábado que la República Islámica de Irán carece de la capacidad necesaria para presionar a su administración bajo la amenaza de un nuevo cierre del estrecho de Ormuz.
Desde el Despacho Oval, el mandatario desestimó las advertencias de Teherán, afirmando que su Gobierno mantendrá una “postura firme” a pesar de lo que calificó como intentos de chantaje histórico.
“(Los líderes iraníes) querían volver a cerrar el estrecho, ya saben, tal como lo han venido haciendo durante años, pero no pueden chantajearnos”, sentenció Trump. Aunque el mandatario evitó responder preguntas directas de la prensa, fue enfático al señalar que la situación militar de Irán es crítica, afirmando incluso que el país persa ya no cuenta con Armada, Fuerza Aérea ni liderazgos sólidos, calificando la situación actual como un “cambio de régimen forzado”.

La tensión por el petróleo en el Estrecho de Ormuz
La disputa se centra en el control del estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo global. Aunque Irán anunció recientemente la intención de reabrir el paso, fue interrumpido como represalia por las acciones bélicas de EU. e Israel, Trump confirmó que su país mantendrá el bloqueo a las costas iraníes.
En un comentario críptico sobre el suministro energético, el presidente mencionó que “muchos barcos se están dirigiendo hacia Texas y Luisiana”, aludiendo a la llegada de petroleros a las costas estadounidenses para mitigar cualquier impacto en los mercados.
Asimismo, advirtió que el cese al fuego actual tiene una fecha de caducidad próxima: el próximo miércoles. De no alcanzarse un acuerdo de paz, Trump amenazó con no prorrogar la tregua y reanudar los bombardeos sobre objetivos estratégicos en territorio iraní.

¿Negociaciones positivas o exigencias excesivas?
A pesar de la retórica bélica, el mandatario estadounidense sostuvo que se mantienen “conversaciones muy positivas” con Teherán.

En una entrevista previa con Axios, Trump expresó su esperanza de alcanzar un acuerdo en un plazo de uno a dos días. Incluso puso sobre la mesa la posibilidad de una colaboración inédita para entrar en Irán y extraer el uranio enriquecido, una propuesta que el Gobierno iraní ha negado rotundamente hasta ahora.
Por su parte, la respuesta desde Teherán ha sido de confrontación. Las Fuerzas Armadas de Irán informaron este sábado que han vuelto a imponer un “control estricto” sobre el estrecho de Ormuz. Según reportes de la agencia Tasnim, fuentes anónimas del gobierno iraní indicaron que no han aceptado una nueva ronda de negociaciones debido a las “exigencias excesivas” de Washington y al asfixiante bloqueo naval que mantiene la flota estadounidense.
Con el reloj corriendo hacia el vencimiento del cese al fuego el próximo miércoles, la comunidad internacional observa con cautela si la “postura firme” de Trump derivará en un acuerdo histórico o en el reinicio de las hostilidades en una de las zonas más volátiles del planeta.
