¡Es momento de festejar a las conchas, los cubiletes y los garibaldis! Recientemente el pan dulce mexicano fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México durante la Primera Sesión Extraordinaria 2026 de la Comisión Interinstitucional del Patrimonio Cultural, Natural y Biocultural.
Así que ve por tu pan favorito porque este nuevo nombramiento es el primero de varios objetivos que el pan dulce mexicano tiene de frente.

¿Por qué el pan dulce es considerado Patrimonio Cultural Inmaterial de la CDMX?
La iniciativa, impulsada por la Secretaría de Cultura capitalina y la Cámara Nacional de la Industria Panificadora, Pastelera y Similares (Canainppa), tenía como objetivo, el reconocimiento de la tradición de la elaboración del pan dulce mexicano, así como el oficio de quienes se dedican a la panificación.
El 7 de agosto, se celebró en el Museo de la Ciudad de México, la Primera Sesión extraordinaria de la Comisión Interinstitucional, en donde se analizaron siete solicitudes de declaratorias relacionadas con el patrimonio cultural y natural de la CDMX.


“Los saberes y prácticas del pan dulce” fue la solicitud presentada, que terminaría por ser aceptada más tarde. Se espera que para septiembre, la declaratoria oficial sea publicada en la Gaceta Oficial de la CDMX.
Tras este logro, la Canainppa presentó otra solicitud más, esta vez, ante la Comisión de Patrimonio de la Ciudad de México para impulsar que la tradición del pan dulce mexicano sea considerada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como Patrimonio Cultural Inmaterial.
La Canainppa destacó que este logro permitirá reconocer el valor histórico, gastronómico y cultural del pan dulce, además de su presencia en la vida cotidiana, la memoria colectiva y la identidad de las familias, y es que quién no se ha comido una pieza de pan dulce mexicano en la cena o en el desayuno.
¿Qué significa que el pan dulce sea patrimonio inmaterial de la CDMX?
El pan dulce, per sé, no es lo único a lo que se reconocerá como patrimonio inmaterial de la CDMX, sino a todo lo que conlleva hacerlo, es decir, a las y los panaderos, recetas, técnicas y hasta prácticas de distribución y consumo.

Esto es importante por diversas razones, primero porque reconoce el valor gastronómico y cultural del pan dulce, pero también implica posibles protecciones a la labor artesanal del pan dulce, sus nombres, las prácticas sociales y a las tradiciones que han pasado de generación en generación referentes al tema.
Especialmente protegerá la labor de las y los panaderos quienes mantienen viva la tradición del pan dulce. Además, posiblemente se hagan trabajos académicos, de investigación cultural y promoción turística local e internacional que giren en torno al pan dulce.
Finalmente, la Canainppa compartió el logro desde su cuenta de Instagram, donde aseguró que la declaratoria “constituirá un hito fundamental para dignificar el oficio panadero, salvaguardar las técnicas y saberes transmitidos por generaciones, y consolidar el legado de la industria panificadora en la CDMX”.
El pan dulce es mucho más que alimento: es tradición, trabajo, historia y comunidad”, expresó la Canainppa

