México mantiene estabilidad económica, pero no es suficiente. La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que el país enfrenta un reto clave: crecer más y de forma sostenida.
Durante su participación en la 89 Convención Bancaria, la mandataria fue directa: “nos falta crecer”. Y aunque destacó avances en reducción de pobreza, control de la inflación y estabilidad del peso, subrayó que el siguiente paso es detonar un mayor dinamismo económico, especialmente a través del crédito.
El llamado central de Sheinbaum fue hacia la banca: aumentar el financiamiento, particularmente para pequeñas y medianas empresas (pymes), que son uno de los motores más importantes de la economía.
“La banca mexicana tiene mucho que darle al país”, señaló, al insistir en que facilitar el acceso al crédito puede acelerar el crecimiento económico.
El planteamiento no es menor. En 2025, México creció apenas 0.8%, y para 2026 las previsiones apuntan a un avance moderado de 1.5%, cifras que reflejan un ritmo aún limitado frente al potencial del país.
Crecimiento pendiente
A pesar del bajo crecimiento, el gobierno federal sostiene que hay bases sólidas:

- Reducción de la pobreza en 13.5 millones de personas en los últimos años
- Inflación controlada
- Peso estable frente a otras monedas
- Estrategias para contener el precio de combustibles
Estos elementos, según la presidenta, permiten pensar en un crecimiento más sólido en los próximos años, siempre que se impulsen nuevas inversiones.
La apuesta: inversión e infraestructura
Para lograrlo, el gobierno plantea una estrategia basada en inversión pública y privada, enfocada en proyectos de infraestructura estratégica.
Entre los objetivos destacan:
- Generar 30 mil megawatts de energía eléctrica hacia 2030
- Alcanzar 48% de energías renovables
- Mantener un modelo energético mixto (54% público, 46% privado)
- Reducir la dependencia de gas natural del extranjero
Además, Sheinbaum aseguró que este esquema ya ha despertado el interés de cientos de proyectos de inversión.
En materia energética, la presidenta señaló que Pemex mantiene una ruta de estabilización, con una reducción reciente en su deuda y niveles de producción cercanos a los 1.8 millones de barriles diarios.

El fortalecimiento del sector energético forma parte de la estrategia para impulsar la economía interna y reducir la dependencia del exterior.
Otro punto relevante es el inicio de las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que Sheinbaum calificó como una “gran noticia”, aunque reconoció que el entorno global es más complejo que en años anteriores.
Aun así, insistió en mantener una visión optimista: el crecimiento, dijo, dependerá de la coordinación entre gobierno, sector financiero y empresas.
Más allá de los indicadores positivos, el mensaje es claro: México necesita acelerar su crecimiento económico.
El desafío no solo está en mantener la estabilidad, sino en traducirla en mayor inversión, más crédito y mejores oportunidades para empresas y trabajadores.
Con información de EFE.
