La justicia estadounidense determinó este viernes un nuevo aplazamiento para la lectura de sentencia contra Ismael ‘El Mayo’ Zambada, cofundador y líder histórico del Cártel de Sinaloa. El magistrado federal Brian Cogan fijó el 20 de julio como la nueva fecha para el dictamen, tras aceptar una solicitud de la defensa para extender los plazos de entrega de documentación clave.
De acuerdo con la plataforma judicial en línea, el juez estableció el 6 de julio como fecha límite para que los abogados de Zambada presenten sus memorandos de sentencia.
Por su parte, la Fiscalía contará con un periodo de réplica que vence el 13 de julio. Este movimiento posterga el desenlace legal del capo, cuya última fecha programada para el veredicto era el pasado 13 de abril.
Violencia en México dificulta a la defensa de “El Mayo”
Frank Pérez, abogado de Ismael ‘El Mayo’ Zambada, solicitó la prórroga desde diciembre de 2025 bajo el argumento de que la situación de “violencia e inestabilidad” en territorio mexicano obstaculiza la recopilación de información necesaria para integrar el expediente de su cliente.

El juez Cogan, quien ha supervisado otros procesos de alto perfil contra el narcotráfico mexicano, accedió a la petición para garantizar el cumplimiento de los tiempos procesales.
Zambada permanece bajo custodia desde julio de 2024, luego de su captura en el aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México.
El líder criminal arribó a suelo estadounidense en una aeronave junto a Joaquín Guzmán López, hijo de su antiguo socio, Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán. Tras su detención, el veterano narcotraficante aseguró que su llegada a Estados Unidos fue producto de una emboscada orquestada por el propio Guzmán López para entregarlo a las autoridades.

Cadena perpetua y acuerdo con la justicia de EU
En agosto de 2025, Ismael ‘El Mayo’ Zambada alcanzó un acuerdo con la justicia estadounidense y se declaró culpable de cargos por narcotráfico, lavado de dinero y uso de armas de fuego.

Aunque inicialmente enfrentó una acusación de 17 cargos, el acuerdo redujo la cifra, pero mantuvo la responsabilidad sobre la dirección de una empresa criminal continua que operó desde 1989 hasta el año 2024.
A pesar de la reducción de cargos, la gravedad de los delitos por los que asumió responsabilidad conlleva una condena de cadena perpetua de manera obligatoria.
Con una trayectoria delictiva que suma más de cinco décadas y señalamientos en 16 tribunales federales de Estados Unidos desde 2009, el proceso de julio marcará el fin de la carrera judicial del hombre que, durante décadas, fue considerado el principal operador del Cártel de Sinaloa.
