El jefe del Estado español, el rey Felipe VI, proyectó un panorama de desarrollo favorable para España y México, durante un encuentro con integrantes de la comunidad española radicada en Jalisco, apenas un día después de su recepción oficial por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum en la Ciudad de México.
El monarca recordó el motivo de su intervención en la entidad: “En esta visita tan breve, no quería dejar de pasar la oportunidad (…) de celebrar juntos esta relación tan magnífica que hay entre España y México ya desde hace tanto tiempo”.
El rey de España asoció la evolución positiva de los lazos internacionales con la dinámica migratoria recíproca, al enfatizar que el crecimiento de la comunidad mexicana en territorio ibérico funciona como un pilar en el entendimiento mutuo.

Asimismo, el monarca acudirá al compromiso deportivo programado entre las selecciones de España y Uruguay en el marco de la Copa del Mundo.
Restablecimiento de la relación con México
La agenda de trabajo del rey Felipe VI representó su primer traslado oficial a suelo mexicano desde el año 2018. El encuentro del pasado jueves en el Palacio Nacional consolidó el proceso de normalización de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones, luego de un periodo de distanciamiento institucional condicionado por la solicitud del Gobierno de México para que la Corona española emitiera una disculpa pública por los sucesos históricos de la Conquista.
Cronología del deshielo de relaciones España-México

- En el mes de febrero, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo remitió una carta oficial de invitación al monarca para asistir a la justa mundialista.
- Dicha misiva institucional calificaba el torneo de fútbol como “una coyuntura propicia para evocar la profundidad y el carácter singular de los vínculos entre México y España”.

Proyección de la agenda iberoamericana
Respecto a las siguientes fases de la relación binacional, el jefe del Estado español orientó sus conclusiones hacia el codesarrollo económico y social en el entorno regional. El monarca urgió a priorizar los acuerdos a largo plazo por encima de los diferendos del pasado.
Finalmente, el rey Felipe VI delimitó los objetivos comunes para ambos gobiernos bajo los criterios de cooperación transatlántica: “Sobre todo, hablar de futuro, trabajar por él, crear mejores condiciones” y “seguir caminando juntos en esta enorme comunidad que representa Iberoamérica en ambos lados del Atlántico”.
