La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo marcó una línea de distancia respecto al proceso legislativo que culminó con la elección del nuevo titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF). Durante su conferencia matutina, la mandataria enfatizó la independencia del Poder Legislativo en el nombramiento de Aureliano Hernández Palacios Cardel, tras los señalamientos sobre los vínculos de la familia del funcionario con su administración previa en la capital.
La jefa del Ejecutivo Federal sostuvo que el resultado de la votación en la Cámara de Diputados respondió a un acuerdo entre todas las fuerzas políticas representadas en el Congreso, descartando cualquier intervención directa desde Palacio Nacional en favor del ahora auditor.
“No participé yo en la decisión, es muy importante. Entiendo que fue porque todos los partidos lo votaron”, afirmó la mandataria.

Coordinación con la Secretaría de Anticorrupción
Tras la ratificación del nuevo titular, el Gobierno Federal proyecta una agenda de trabajo conjunta para optimizar los procesos de auditoría y vigilancia del erario. Sheinbaum anunció que la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno mantendrá reuniones de trabajo con el auditor y el titular del Tribunal de Justicia Administrativa para articular estrategias de sanción.
El objetivo central de estos encuentros será la erradicación de prácticas irregulares y el diseño de iniciativas de ley que permitan un mayor empoderamiento de la ciudadanía en los procesos de denuncia. La presidenta señaló que, con la renovación de las autoridades, el escenario es propicio para evaluar modificaciones legales que perfeccionen la fiscalización nacional.
Perfil técnico y antecedentes del nuevo auditor
Aureliano Hernández Palacios Cardel cuenta con una trayectoria ascendente dentro de la institución encargada de la auditoría federal. Licenciado en Economía, el funcionario ocupó la Auditoría Especial del Gasto Federalizado desde octubre de 2025 y, previamente, la dirección general de la misma área desde 2018. Su ascenso ocurrió bajo la gestión de David Colmenares, donde se especializó en la revisión de recursos transferidos a entidades federativas.
Proveniente de una familia de tradición pública en Veracruz, el auditor es nieto de Aureliano Hernández Palacios, quien encabezó la rectoría de la Universidad Veracruzana. No obstante, los señalamientos mediáticos se han centrado en su padre, Fernando Aureliano Hernández Palacios Mirón, quien fungió como jefe delegacional en Tlalpan y posteriormente como secretario particular de Sheinbaum durante su mandato en la Ciudad de México.

Compromiso de ocho años con la rendición de cuentas
La tarea de Hernández Palacios Cardel al frente de la institución se extenderá hasta el año 2034. En este periodo de ocho años, su responsabilidad principal será la auditoría de la cuenta pública y la supervisión del desempeño administrativo de las dependencias federales.
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