La tensión en el estado de Oaxaca se intensificó tras las denuncias de empresarios locales sobre el cierre de múltiples estaciones de servicio, por la falta de combustible debido a las movilizaciones de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Lo anterior debido a que los docentes han mantenido bajo asedio la Terminal de Almacenamiento y Despacho (TAD) de Petróleos Mexicanos (PEMEX), en el municipio de Santa María El Tule, un punto neurálgico para la distribución en la región conurbada a la capital.

De acuerdo con la asociación de Empresarios Gasolineros del Estado de Oaxaca, al menos 17 gasolineras se han visto obligadas a frenar por completo sus operaciones comerciales, ya que los establecimientos afectados carecen de infraestructura propia, como pipas o contratos de transporte privado para surtirse en Veracruz o Salina Cruz, dependen exclusivamente del reparto de la paraestatal, el cual está paralizado. Esta situación ha provocado el desabasto total del hidrocarburo tipo Magna en diversas zonas, dejando a los usuarios únicamente con opciones de diésel o Premium.
Desabasto como una estrategia mediática
En contraparte, la dirigencia de la sección 22 de la CNTE desmintió de manera categórica las afectaciones reportadas por el sector empresarial, catalogando la escasez como una simulación. A través de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Oaxaca, los maestros explicaron que las protestas dentro de las instalaciones de la paraestatal no han sido consecutivas ni permanentes. Como argumento, señalaron que la terminal fue liberada durante lapsos específicos entre la noche del martes y la madrugada del miércoles, además de no registrar movilizaciones durante el pasado fin de semana.
A pesar de calificar la crisis como una farsa, el magisterio oaxaqueño reanudó el bloqueo total en los accesos de la TAD de Pemex las mañanas siguientes por mandato de sus asambleas internas. Los disidentes aseguran que el suministro no debería verse afectado críticamente por protestas que consideran intermitentes, mientras que los empresarios sostienen que los flujos de logística ya se encuentran gravemente dañados.

Escasez y compras de pánico
Ante el panorama de incertidumbre, las autoridades estatales se pronunciaron e informaron que se mantiene un canal de cooperación activo con la Secretaría de Gobernación (SEGOB) y directivos de Pemex para restablecer la normalidad en el servicio y asegurar el flujo del recurso energético hacia las estaciones afectadas.

Por su parte, la Secretaría de Gobierno estatal matizó la problemática al asegurar que el desabasto inicial fue magnificado, según las dependencias gubernamentales, la propagación de reportes alarmistas generó un efecto dominó de compras de pánico entre la ciudadanía. Este incremento desmedido e imprevisto en la demanda diaria fue lo que finalmente vació los tanques de almacenamiento en las 17 gasolineras, complicando aún más el escenario de distribución en la entidad.
