La regidora del partido Movimiento Ciudadano en el municipio de Ocotlán, Silvia Iliana Villarruel Gutiérrez, presentó su renuncia al cargo con carácter inmediato este fin de semana.
La decisión ocurre tras la difusión de un video captado el domingo pasado durante un evento cultural, en el cual se observa a la funcionaria con un ejemplar de mono araña, especie protegida por las leyes federales, al que reprendió con manotazos.
Admisión de responsabilidad y proceso legal
A través de un comunicado en sus redes sociales, Villarruel Gutiérrez reconoció el impacto de sus acciones y la validez del descontento ciudadano.
La ahora exfuncionaria admitió que la interacción con fauna silvestre representó una falta grave a su investidura.
“Comprendo la indignación y el enojo que este hecho ha provocado. […] Cuando se comete un error debe haber consecuencias claras. Lo que ocurrió no debió pasar. […] Fue un error. No lo minimizo y no lo justifico”, sostuvo.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) confirmó la interposición de una denuncia penal por la posesión del primate.
Al respecto, la exregidora de Ocotlán aseguró que mantiene una colaboración absoluta con las autoridades federales para el esclarecimiento de los hechos y la resolución del proceso conforme a derecho.
Antecedentes y señalamientos de reincidencia
Pese a que la exedil afirmó que el ejemplar no es de su propiedad, diversos registros en plataformas digitales contradicen esta versión.
En redes sociales y portales locales de Ocotlán, usuarios recuperaron fotografías que datan de septiembre de 2021, donde se observa a Villarruel con una pitón amarilla sobre los hombros.
Asimismo, circulan imágenes previas donde la exfuncionaria aparece con el mismo mono araña en distintas ocasiones.

Aunque las evidencias gráficas fueron eliminadas de sus perfiles oficiales este viernes, testimonios de ciudadanos en la red social X sostienen que el vínculo con el primate es recurrente.
¿Qué dice la ley sobre monos como mascotas?
La Ley General de Vida Silvestre en México prohíbe estrictamente la posesión de primates como mascotas, lo que agrava la situación jurídica de la implicada.
“Quienes se sienten molestos o decepcionados por lo ocurrido tienen razón en exigir responsabilidad. Asumo este momento con responsabilidad y daré la cara durante todo el proceso”, señala.
RB

