La Ciudad de México se prepara para enfrentar una ola de calor presente en los últimos días de abril. La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil ha activado un aviso especial debido a la llegada de una olas de calor que elevará los termómetros de forma considerable. De acuerdo con las proyecciones oficiales, se esperan temperaturas máximas que oscilarán entre los 29 y 32 grados centígrados; que afectarán la rutina diaria de millones de capitalinos durante el cierre de mes.
Este fenómeno meteorológico no llegará solo. Las autoridades han advertido que el periodo de calor intenso estará acompañado de un incremento peligroso en los índices de radiación ultravioleta. Además, se pronostican cielos parcialmente nublados y la presencia de fuertes rachas de viento que podrían originar tolvaneras en diversos puntos de la metrópoli, complicando la visibilidad y la calidad del aire durante las tardes.
¿Cuánto durará el calor extremo y qué precauciones tomar?
De acuerdo con el cronograma de Protección Civil, este ambiente caluroso comenzará a sentirse con fuerza a partir del sábado 25 de abril y se extenderá, por lo menos, hasta el jueves 30 de abril. Ante este panorama, se recomienda a la población extremar precauciones, tales como evitar la exposición directa a los rayos solares por tiempos prolongados y suspender el consumo de alimentos en la vía pública para prevenir enfermedades gastrointestinales.
El uso de bloqueador solar, ropa de colores claros y materiales ligeros, así como mantener una hidratación constante con abundantes líquidos, resultan acciones fundamentales. Cabe destacar que el Servicio Meteorológico Nacional señala que para las zonas altas del Estado de México se esperan madrugadas frías con bancos de niebla, contrastando con las tardes calurosas del suroeste de dicha entidad.
La UNAM explica las olas de calor
El aumento en la duración y frecuencia de estos eventos tiene una base científica. Investigadores del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM explican que una ola de calor se consolida cuando un sistema de alta presión atmosférica impide la formación de nubes, permitiendo que la radiación solar impacte directamente. Si este fenómeno persiste por más de cinco días, se cataloga formalmente como una ola de calor.

Anteriormente, estos eventos duraban máximo cinco días; no obstante, el cambio climático ha extendido su permanencia hasta por dos semanas. Entre los factores causantes se encuentran la circulación atmosférica estancada, patrones de bloqueo en las corrientes de aire y la influencia de la Oscilación Madden-Julian. Incluso fenómenos remotos como el vórtice polar pueden alterar la presión global, favoreciendo estos picos térmicos que hoy ponen en alerta a la Ciudad de México y sus alrededores.

