El estado de Hidalgo atraviesa una quincena crítica en materia de seguridad. De acuerdo con un recuento realizado por el medio local Criterio, entre el 1 y el 16 de marzo de este año se han registrado al menos tres ataques armados directos y el hallazgo de siete cuerpos sin vida en diversas regiones de la entidad. Los incidentes, que incluyen ejecuciones a plena luz del día y el hallazgo de restos con signos de extrema violencia, mantienen en alerta a las autoridades de los tres niveles de gobierno.
El evento más reciente ocurrió la tarde de este lunes, alrededor de las 18:00 horas, en el municipio de Tula de Allende. Vecinos de la calle Volcán Karamin, en la colonia San José, reportaron una intensa balacera al interior de un domicilio. Al arribar los cuerpos de emergencia, confirmaron la muerte de un hombre por impactos de proyectil de arma de fuego. Pese al despliegue policial, el agresor logró escapar de la zona.

Ataques directos y persecuciones
La violencia no ha dado tregua durante los fines de semana. Apenas un día antes, en la comunidad de El Calvario, perteneciente a Villa de Tezontepec, un motociclista fue víctima de una agresión directa mientras circulaba por la vía pública. Según los reportes, sujetos armados interceptaron a la víctima y abrieron fuego de manera reiterada hasta dejarla sin vida sobre el pavimento, para después huir con rumbo desconocido.
Ese mismo domingo, la actividad delictiva se extendió a Tulancingo de Bravo, donde el cuerpo de un hombre fue localizado en un camino de terracería de la colonia Plan de Ayala. Estos hechos se suman a lo ocurrido el pasado 3 de marzo en la comunidad de San Pedro Huaquilpan, en Zapotlán. En dicho lugar, un ataque armado dejó como saldo una persona fallecida por un disparo en la cabeza; el cuerpo fue hallado junto a dos vehículos abandonados, los cuales ya son analizados por la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH).
Hallazgos que estremecen a la región
El reporte de esta primera mitad de marzo destaca por la crueldad de los hallazgos. El pasado 2 de marzo, en la colonia Xochitlán de las Flores, nuevamente en Tula de Allende, fue localizado el cuerpo de un hombre que, de acuerdo con los primeros informes, se encontraba aparentemente decapitado.
Por otro lado, el 9 de marzo fue una jornada particularmente activa para los peritos forenses. En Tezontepec de Aldama, el cuerpo de un hombre con visibles signos de violencia fue abandonado en un camino de terracería que conduce al cerro de Xicuco. Horas más tarde, en el municipio de Tolcayuca, se reportó el hallazgo de tres cuerpos adicionales al interior de una vivienda. No obstante, en este caso específico, la PGJEH informó que, tras los análisis correspondientes, no se encontraron rastros de agresión física directa en las víctimas.

Finalmente, el recuento integra el hallazgo de otro hombre sin vida el 6 de marzo en la comunidad de Antonio Guerrero, en Tula de Allende, donde se iniciaron las indagatorias para determinar si la causa del deceso está vinculada a la actividad criminal que azota a la región. Estos hechos reflejan un panorama complejo en municipios que colindan con el Valle de México y el estado de México, zonas donde la vigilancia se ha reforzado en los últimos días.
