El Gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, solicitó a la Fiscalía estatal, revisar minuciosamente las detenciones que se dieron durante una manifestación para exigir abasto de agua limpia, donde se registraron enfrentamientos.
Lemus pidió analizar caso por caso y confirmó que hasta el momento han sido ya liberadas 12 personas.
En el transcurso del día la Fiscalía estará informando sobre nuevas liberaciones. Además he ordenado que se revisen todos los videos para investigar la actuación de la policía y sancionar cualquier posible exceso en el uso de la fuerza. Manifestarse pacíficamente es un derecho que vamos a garantizar siempre, pero las agresiones y los posibles abusos de autoridad deben de investigarse con rigor y sin ninguna excepción”, aseguró Lemus.
Lemus calificó como difícil la jornada tras una marcha de cerca de 10 mil personas por el suministro de agua. El mandatario lamentó que la violencia opacara la protesta pacífica y aseguró que tanto las agresiones como los posibles abusos de autoridad se investigarán con rigor, mientras se trabaja diariamente para solucionar el desabasto del recurso.
Garantía de agua de calidad para los jaliscienses
En cuanto a la demanda central de la ciudadanía que motivó la marcha de los miles de asistentes, el titular del Ejecutivo estatal afirmó que se mantienen labores para solucionar las fallas en el servicio hidráulico en la entidad.
Estamos trabajando todos los días para resolver este problema y lograr que las familias reciban agua de calidad en sus hogares, sin tener que volver a salir a exigirla”, concluyó Pablo Lemus Navarro.
La crisis del agua en Jalisco se concentra en la Zona Metropolitana de Guadalajara, donde miles de habitantes enfrentan un grave problema de agua turbia, contaminada y con mal olor, además de cortes en el suministro.

El gobernador Pablo Lemus reconoció la crisis y atribuyó la mala calidad del líquido a tuberías con más de 70 años sin mantenimiento, descargas irregulares en el canal que alimenta la presa y la falta de inversión histórica en infraestructura hídrica.
Ante esto, se anunció la suspensión temporal de fuentes como la Presa Las Pintas y el sistema antiguo de Chapala, lo que implicará cortes y reducción en el suministro durante aproximadamente seis meses para limpiar el sistema y reconducir el abasto.
Más de 300 a 600 colonias han resultado afectadas. Estudiantes, pacientes de hemodiálisis y vecinos han protestado porque el agua no sirve ni para lavar ropa o bañarse, obligando a las familias a comprar garrafones o abastecerse con pipas.

