Una pantalla flotante que exhibe publicidad en el mar, específicamente en la Bahía de Banderas, en Puerto Vallarta, Jalisco; ha encendido las alertas en cuanto a la alteración de la vida marina y a la contaminación visual que podría ocasionar poner publicidad en un escenario rico por naturaleza.
Las imágenes de esta pantalla flotante, comenzaron a circular en redes sociales, a manera de denuncia primero por la contaminación visual que significan para algunos usuarios y después para cuestionar sobre los permisos y regulación que tiene este tipo de publicidad.
Revisión local y reacción de Oceanic Marketing
Ante los cuestionamientos en redes sociales, el Gobierno Municipal de Puerto Vallarta, solicitó la intervención de autoridades federales para verificar la presencia de este tipo de embarcaciones y determinar si cuentan con las autorizaciones correspondientes.
El presidente municipal, Luis Ernesto Munguía González, señaló que el aprovechamiento del espacio marítimo para actividades comerciales requiere revisar aspectos relacionados con la navegación, la protección ambiental y el uso de bienes nacionales.
Hasta el momento no ha habido respuesta del gobierno federal sobre el asunto, pero Oceanic Marketing, la empresa que opera esta pantalla flotante, informó mediante sus redes sociales, que atenderá cualquier requerimiento formal de las autoridades y proporcionará la información necesaria sobre su operación.


La empresa también indicó que la embarcación fue construida en Mazatlán, Sinaloa, por una compañía mexicana especializada en el sector naval, ingeniería y construcción de artefactos marítimos.
¿Cómo están hechos los anuncios flotantes?
Los anuncios flotantes que circulan por la Bahía de Banderas, están montados sobre una estructura metálica instalada sobre el agua, que está equipada con una pantalla de gran tamaño y que puede ser observada desde distintos puntos de la costa.
El proyecto de Oceanic Marketing, -empresa mexicana- promociona este tipo de espacios bajo el concepto “donde tu marca domina el horizonte”, lema que algunos han criticado asegurando que en lo que realidad hacen es “privatizar el horizonte”.
La compañía señala que sus formatos pueden utilizarse para promoción turística, difusión cultural, concientización ambiental y comunicación de interés social.


