Tras el revés legislativo sufrido el día miércoles 11 de marzo en la Cámara de Diputados, donde la reforma electoral constitucional no alcanzó la mayoría calificada, la presidenta Claudia Sheinbaum no ha tardado en reaccionar.
Durante su conferencia matutina de este jueves 12 de marzo, la mandataria presentó los lineamientos generales de lo que denomina su “Plan B”, una alternativa legal que busca modificar leyes secundarias para materializar gran parte de su agenda de austeridad en el sistema político mexicano.
El objetivo central de esta nueva ofensiva legislativa es claro: eliminar los privilegios de los sectores que, a decir de la titular del Ejecutivo, aún gozan de excesos en el manejo de los recursos públicos. La estrategia se centra en una reingeniería financiera que impactará directamente en las estructuras de poder estatales y municipales, así como en un fortalecimiento de los mecanismos de democracia directa.
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Reforma Electoral va por topes presupuestales a Congresos y Municipios
Uno de los pilares más polémicos de este Plan B es la propuesta de establecer un tope máximo al presupuesto destinado a los congresos locales y al Senado de la República. Sheinbaum enfatizó que mientras la Cámara de Diputados ha hecho esfuerzos por ajustar su gasto, en muchas entidades federativas los legisladores locales mantienen presupuestos que resultan desproporcionados para la realidad económica del país.
“¿En qué consiste el Plan B? En acabar con los privilegios de aquellos que todavía tienen exceso en los recursos públicos”, sentenció la Presidenta. Esta medida obligaría a los estados a redistribuir sus fondos, priorizando el gasto social por encima de la burocracia legislativa. El ajuste también alcanzará a los municipios, instando a las administraciones locales a operar bajo principios de austeridad republicana más estrictos.
Democracia participativa, eje principal de la Reforma Electoral
La segunda gran vertiente de la propuesta busca ampliar el alcance de la participación ciudadana. Sheinbaum propone que temas que antes eran exclusivos de la esfera legislativa, ahora puedan ser sometidos a consulta popular. Un ejemplo específico y de alto impacto es el financiamiento público a los institutos políticos.

“Que se le pregunte a la gente los montos a los partidos políticos; que la gente decida”, apuntó la mandataria. Con esto, se pretende que la ciudadanía tenga voz directa en la definición de cuántos recursos del erario deben destinarse a las campañas y operaciones de los partidos, un tema que históricamente ha generado descontento social.

Cambios en la Revocación de Mandato
Finalmente, el Plan B contempla una modificación en los tiempos de la revocación de mandato. Actualmente, este ejercicio democrático está previsto para realizarse únicamente en el cuarto año de gobierno; sin embargo, la propuesta de Sheinbaum busca que pueda efectuarse desde el tercer o cuarto año, otorgando una ventana más amplia para que la población evalúe el desempeño del titular del Ejecutivo.
La Presidenta confirmó que la propuesta formal será enviada al Congreso el próximo lunes 16 de marzo, una vez que el equipo jurídico concluya con la redacción final del documento. Confiada en la aprobación de estos cambios en las leyes secundarias, donde solo requiere mayoría simple, Sheinbaum lanzó un reto a la oposición: “¿Quién va a estar en desacuerdo de disminuir montos de la Cámara de Diputados?”.
