La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, volvió a pronunciarse sobre la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, a unos días de que visitara el territorio nacional. La mandataria mexicana señaló que a la política española “le ha ido bastante mal en España” tras su viaje y cuestionó la contradicción entre el discurso crítico de Ayuso y su decisión de vacacionar en el país.
“Tanto que odia a México, al gobierno en México y se pasó unos días de vacaciones. ¡Qué venga más!”, ironizó Sheinbaum durante su conferencia matutina.
El paso de la política madrileña por México no solo generó reacciones en el Ejecutivo federal, sino que se convirtió en el eje de una ríspida sesión en la Asamblea de Madrid.
Los grupos de la oposición calificaron el viaje como “vacaciones pagadas” y criticaron la falta de una agenda oficial clara. Ante los cuestionamientos, Ayuso defendió su estancia y evitó disculparse por sus posturas previas, lo que profundizó el debate sobre el revisionismo histórico y la relación bilateral.


Disputa por el pasado y hallazgos arqueológicos
Durante su comparecencia ante el legislativo madrileño, Isabel Díaz Ayuso intensificó sus declaraciones sobre el origen de la nación mexicana al afirmar que “México no existió hasta que llegaron los españoles”.
Asimismo, exigió a la presidenta Sheinbaum sobre los hallazgos en la calle Guatemala 24 del Centro Histórico de la Ciudad de México, en referencia al Huey Tzompantli, altar de cráneos mexica.
“Pregúntele a Sheinbaum qué hay debajo y por qué no lo abre al público, porque a lo mejor habrá que empezar a pedir disculpas por tanta mentira”, sostuvo la dirigente del Partido Popular.
Sheinbaum Pardo, por su parte, consideró que la presencia de la funcionaria española en el país fomentó una discusión necesaria sobre la Conquista y la dignidad de los pueblos originarios.
“Ayudó mucho que viniera porque abrió el debate. Nos permitió hablar de Hernán Cortés, de lo que fue la Conquista o la invasión de los pueblos”, mencionó la presidenta, quien además exhortó a Ayuso a conocer más a fondo la cultura mexicana para comprender la relevancia de las civilizaciones anteriores al mestizaje.

Crisis política en la Asamblea de Madrid
En España, la oposición parlamentaria calificó a Isabel Díaz Ayuso como un “activo tóxico” y denunció que su viaje solo buscaba notoriedad en la derecha internacional. Manuela Bergerot, de la formación Más Madrid, afirmó que la presidenta autonómica regresó “humillada” tras las protestas recibidas en suelo mexicano. Por otro lado, la socialista Mar Espinar aseguró ante ciudadanos mexicanos presentes en el recinto que “Madrid no es Ayuso” y recordó la gratitud histórica de España hacia México por el asilo brindado tras la Guerra Civil.
En contraste, el equipo de la presidenta madrileña justificó la seguridad de la funcionaria al afirmar que fue “abandonada a su suerte” en un entorno de violencia. Carlos Díaz Pache, vocero del PP, vinculó la situación de México con movimientos de ultraizquierda europeos.
Mientras tanto, Ayuso mantuvo su crítica hacia el modelo de gobierno mexicano, al que comparó con el comunismo, asegurando que se trabaja en contra de las democracias liberales mediante lo que denominó una manipulación de la historia compartida.

