Un operativo de vigilancia y proximidad social se encuentra activo en los municipios de la región de la Costa Chica tras el impacto de la tormenta tropical Boris durante las primeras horas de la madrugada de este martes.
El personal de la Policía Estatal de Guerrero coordina las tareas de supervisión y resguardo con el propósito de mitigar los riesgos derivados de los vientos y las precipitaciones pluviales asociadas a este fenómeno hidrometeorológico.
Las células operativas de la corporación realizan inspecciones en las carpetas asfálticas de las principales vías de comunicación, así como en las localidades con antecedentes de vulnerabilidad geográfica.

Dichas actividades de campo contemplan el monitoreo constante de los niveles de agua en las vialidades, la difusión de recomendaciones mediante sistemas de perifoneo en zonas habitacionales y el auxilio inmediato a conductores que presenten fallas mecánicas en sus traslados.
Para la canalización de reportes sobre siniestros, inundaciones domésticas o solicitudes de apoyo médico de urgencia, la autoridad reiteró la plena disponibilidad del número telefónico de emergencias 9-1-1.

