En días pasados, un episodio de violencia extrema puso a Zacatecas en el centro del debate político, luego de que un artefacto explosivo colocado en un vehículo explotó frente a las instalaciones de la Policía Municipal de Ojocaliente.
Tras los hechos, la representación diplomática de Estados Unidos en México, encabezados por Ronald Johnson, calificó como un acto de organizaciones terroristas el ataque del pasado 30 de agosto.
Respaldo a la postura diplomática y cooperación bilateral
Este viernes 18 de septiembre el presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro ‘Alito’ Moreno Cárdenas, manifestó su coincidencia con los señalamientos formulados por el embajador estadounidense, y agregó que el uso deliberado de explosivos para intimidar a la población y vulnerar corporaciones de seguridad trasciende la delincuencia común, por lo que urgió a desplegar la capacidad institucional del Estado.
El ataque con coche bomba contra la Comandancia de la Policía Municipal de Ojocaliente, Zacatecas, debe llamarse por su nombre”.
Declaraciones del presidente del PRI.
En este sentido, remarcó que la colaboración estratégica con Washington resulta indispensable para frenar el flujo binacional de armas, recursos financieros e inteligencia táctica. De acuerdo con el pronunciamiento, la operatividad transfronteriza de las organizaciones delictivas exige un esquema coordinado que permita desmantelar sus estructuras financieras y logísticas con firmeza y resultados medibles.
Contexto de la crisis de seguridad en Zacatecas
El suceso registrado en Ojocaliente se suma a una racha de enfrentamientos y agresiones directas contra fuerzas del orden en la región centro-norte del país. Zacatecas se ha consolidado en los últimos años como un punto neurálgico en la disputa entre grupos antagónicos por el control de rutas clave de trasiego. La detonación de coches bomba representa una escalada en los métodos empleados por estas bandas, generando alarma tanto en los sectores locales como en organismos internacionales.
La discusión sobre definir estas conductas como actos terroristas no es menor, pues implicaría modificaciones sustanciales en los marcos legales de persecución penal y en la eventual intervención de agencias extranjeras en la recopilación de inteligencia.
Los cárteles operan en ambos lados de la frontera y enfrentarlos exige sumar capacidades, actuar con firmeza y dar resultados.
Declaraciones del dirigente del PRI.

Exigencia de responsabilidades y deslinde político
El dirigente nacional enfatizó que las familias mexicanas enfrentan un escenario crítico que exige priorizar la protección ciudadana por encima de cálculos partidistas. Asimismo, hizo un llamado para que las autoridades investiguen de manera exhaustiva cualquier posible nexo entre funcionarios públicos y grupos delictivos, exigiendo sancionar a quienes resulten implicados sin otorgar fueros ni coberturas políticas.
Los criminales solo tienen dos destinos: la cárcel o el cementerio. Lo más importante es proteger la vida de las familias mexicanas y toda la capacidad del Estado debe estar concentrada en ello”.
Su posicionamiento busca presionar a la administración federal para replantear la estrategia de combate a la delincuencia organizada y acelerar los mecanismos de cooperación binacional en materia de seguridad fronteriza.



