La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México reconoció una demora de 15 horas en la atención inicial del feminicidio de Edith Guadalupe, derivado de omisiones graves y presuntos actos de corrupción. Bertha Alcalde Luján, titular de la institución, informó que tres servidores públicos fueron separados de sus cargos tras detectarse fallas críticas en la integración de la carpeta de investigación y en el despliegue de las diligencias de búsqueda.
¿Quiénes son los funcionarios separados de su cargo por caso Edith Guadalupe?
Entre los funcionarios sancionados se encuentra un Ministerio Público que omitió registrar el domicilio aportado por los familiares, así como dos agentes de la Policía de Investigación.
Uno de los elementos es señalado por posibles actos de extorsión, mientras que el segundo no acudió al inmueble referido a pesar de contar con la ubicación precisa de la víctima.

¿Cuáles son las evidencias contra el guardia de seguridad?
La fiscalía sostiene que existen pruebas sólidas para la imputación del vigilante del edificio donde se localizó el cuerpo. Las investigaciones revelaron que el sistema de videovigilancia fue desconectado de forma manual desde la caseta de control el pasado 15 de abril, en un lapso que coincide con el ingreso de Edith Guadalupe al inmueble. Además, el detenido presenta lesiones y rasguños en el abdomen, lo que refuerza la hipótesis de un forcejeo.
En la caseta de vigilancia y las escaleras del edificio se detectaron rastros de sangre, así como indicios de limpieza inusual. De acuerdo con los peritajes, la causa de muerte de Edith Guadalupe fue una herida punzocortante en el tórax. El objeto utilizado es compatible con un desarmador, herramienta similar a las localizadas en el área de trabajo del imputado.

Hallazgos en el inmueble y alteración de la escena
Durante los cateos en el edificio de la alcaldía Benito Juárez, el personal pericial recuperó pertenencias de la víctima, entre ellas su cartera, ubicada dentro de la caseta de vigilancia, y una prenda con manchas hemáticas. En el sistema de drenaje del lugar se encontró el bolso de la joven y un desarmador que pudo ser empleado en la agresión.

Bertha Alcalde Luján detalló que la interrupción deliberada de las cámaras de seguridad tuvo como objetivo ocultar el traslado del cadáver y facilitar la eliminación de evidencia.
Pese a que la madre de Edith Guadalupe proporcionó coordenadas exactas desde el inicio, la falta de acción inmediata de las autoridades impidió una intervención oportuna, hecho que la fiscal calificó como indignante y que mantiene abierta una investigación interna de carácter penal y administrativo.
