Hoy, 8 de febrero de 2026, la historia de la música latina ha escrito un nuevo capítulo. Bad Bunny se apoderó del escenario del Levi’s Stadium en Santa Clara, California, para ofrecer el primer espectáculo de medio tiempo encabezado por un solista interpretando éxitos exclusivamente en español.
Tras la potente apertura de Green Day, Benito Antonio Martínez Ocasio elevó la temperatura del Super Bowl LX con una producción que fue mucho más que música: fue un manifiesto cultural
Un escenario con alma: “La Casita” en el Levi’s Stadium
El show comenzó con una toma cinematográfica que recordaba las calles de San Juan. Bad Bunny apareció sobre una réplica a escala de “La Casita”, el icónico escenario de su gira mundial, rodeado de palmeras y una energía eléctrica. El setlist arrancó con la explosividad de “Tití Me Preguntó”, seguida de un despliegue coreográfico impresionante con “Safaera” y “Yo Perreo Sola”.
El mensaje visual fue claro desde el primer segundo: Puerto Rico es el centro del mundo. Con el Grammy a Mejor Álbum del Año aún fresco en sus manos, Benito demostró por qué es el artista más influyente de su generación, fusionando el trap, el reggaetón y ritmos caribeños ante una audiencia global de millones de personas.

Las sorpresas: Lady Gaga bailando salsa y el regreso de Ricky Martin
El momento que rompió internet ocurrió a mitad de la presentación. Cuando las luces se tornaron azul cielo, la superestrella Lady Gaga apareció en el escenario. En una colaboración que nadie vio venir, ambos interpretaron una versión salsa de su éxito “Die With a Smile”. Ver a Gaga dominando los pasos latinos junto a Bad Bunny fue, sin duda, el punto más alto de la noche en términos de viralidad.
Pero las sorpresas no terminaron ahí. Como un puente entre generaciones, el ícono Ricky Martin se unió al show para interpretar una mezcla especial que recordó la “Explosión Latina” de los años 90, cerrando la brecha entre el pasado y el presente del movimiento urbano. Entre el público, celebridades como Karol G, Cardi B y Pedro Pascal fueron captados celebrando en la primera fila, convirtiendo el estadio en una verdadera reunión de la élite latina.
Un cierre con mensaje: “Lo único más poderoso que el odio es el amor”
Bad Bunny no perdió la oportunidad de usar su plataforma para la crítica social. Durante la interpretación de “Nueva Yol”, el artista proyectó imágenes que rendían homenaje a la comunidad inmigrante, un gesto que resonó fuertemente tras el discurso político que ya había encendido Green Day horas antes.
El espectáculo culminó con un despliegue masivo de fuegos artificiales al ritmo de “Después de la Playa”, con una orquesta de mambo en vivo que puso a bailar a todo el estadio.
Detrás de él, una pantalla gigante mostró el mensaje: “Lo único más poderoso que el odio es el amor”. Con este show, Bad Bunny no solo entretuvo al mundo; reafirmó que la cultura latina no es una tendencia, sino una fuerza imparable que ha llegado para quedarse en el escenario más grande del deporte estadounidense.

