La relación diplomática entre México y el país andino se encuentra en un punto de espera tras el reciente cambio en la jefatura de Estado de Perú. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo señaló este jueves que su administración analizará la posibilidad de normalizar los vínculos bilaterales una vez que José María Balcázar asuma formalmente el mando como presidente interino.
El acercamiento ocurre tras la designación de Balcázar, de 83 años, por parte del Congreso peruano. El nuevo mandatario pertenece a Perú Libre, la misma fuerza política con la que Pedro Castillo alcanzó la presidencia en 2021. Este factor resulta clave en la lectura de la política exterior mexicana, pues la fractura entre ambas naciones se remonta a la destitución de Castillo en diciembre de 2022.
La postura de México: el balón está en la cancha de Lima
Claudia Sheinbaum fue enfática al señalar que la responsabilidad de reanudar el diálogo formal recae en la administración peruana.
Durante su comparecencia ante los medios, la mandataria recordó que la ruptura fue una decisión unilateral del gobierno en Lima tras las tensiones con la administración anterior en México.
“Pues vamos a esperar. El presidente que se eligió ayer (Balcázar) es del mismo partido de Pedro Castillo (Perú Libre). Entonces vamos a esperar a ver, una vez que tome posesión, si es factible restablecer las relaciones”, declaró Sheinbaum.
La presidenta subrayó que la iniciativa de retomar los canales diplomáticos “tiene que ser de ellos, porque ellos fueron los que rompieron relaciones con México”.
Hasta el momento, el Poder Ejecutivo no contempla contactos inmediatos con la nueva administración de Perú, en espera de la evolución del proceso de transición.

Un historial de tensiones y crisis política
El deterioro de la relación bilateral alcanzó su punto máximo cuando el expresidente Andrés Manuel López Obrador otorgó asilo político a la familia de Pedro Castillo.
Por su parte, el gobierno encabezado entonces por Dina Boluarte retiró a su embajador en territorio mexicano y declaró al mandatario de México como persona non grata.
La crisis en Perú ha sido constante; Balcázar se convierte en el octavo gobernante en casi una década. Su misión será conducir al país hasta el próximo 28 de julio, fecha en la que deberá entregar el poder al ganador de las elecciones generales que ya están en curso.
Impacto en la cooperación regional
A pesar de la parálisis diplomática, México y la nación sudamericana mantienen vínculos comerciales históricos y forman parte de la Alianza del Pacífico.
No obstante, la cooperación estratégica y los foros regionales han operado con limitaciones severas desde finales de 2022.
El desenlace de este periodo de transición en Perú definirá si el bloque regional retoma su dinamismo habitual o si la distancia diplomática persiste hasta que la nueva presidencia electa asuma el cargo de manera definitiva.
RB
