Los gobiernos de Jalisco, Nuevo León y Guanajuato manifestaron su rechazo formal a la propuesta de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para adelantar el cierre del ciclo escolar al próximo 5 de junio. A pesar de que la dependencia federal justifica la medida por las altas temperaturas y la logística del Mundial de Futbol 2026, las administraciones estatales advirtieron sobre impactos negativos en el aprendizaje y la organización de las familias trabajadoras.
El Gobierno de Jalisco, encabezado por Pablo Lemus Navarro, negó mediante un comunicado haber solicitado este ajuste y confirmó que la entidad mantendrá vigente su calendario estatal hasta el 30 de junio.
La postura jalisciense destaca que la reducción de días lectivos afecta el desarrollo integral de los menores, por lo cual solo se suspenderán actividades presenciales los cuatro días de partidos mundialistas en el Área Metropolitana de Guadalajara.
Nuevo León y Guanajuato: talleres y red de cuidados
El gobernador de Nuevo León, Samuel García Sepúlveda, calificó la decisión federal como una “complicación para la rutina diaria” de los padres de familia. El mandatario estatal anunció que las aulas neoleonesas permanecerán abiertas hasta el 19 de junio.
“Sabemos que para muchas madres y padres de familia, la decisión de la Secretaría de Educación Pública Federal de terminar las clases el 5 de junio representa una complicación para su rutina diaria”, señaló García, quien además activará campamentos deportivos y talleres del 22 de junio al 8 de julio para apoyar a las familias.
Por su parte, la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, hizo un llamado a la SEP para revertir el recorte al ciclo escolar, bajo el argumento de que la educación debe ser la prioridad nacional.
La mandataria alertó sobre la “presión desproporcionada sobre el sistema de cuidados”, debido a que miles de familias carecen de redes de apoyo para atender a sus hijos si las clases concluyen de manera anticipada.

En Guanajuato, la interrupción del ciclo escolar afectaría procesos estatales como la evaluación RIMA, programada para mediados de junio.
SEP y el Ejecutivo Federal aseguran que es una propuesta
La resistencia de los estados surge en un contexto de mensajes contradictorios desde el Gobierno Federal. Mientras el titular de la SEP, Mario Delgado, reiteró que la fecha final de clases es el 5 de junio, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró en su conferencia matutina que el calendario aún se encuentra en etapa de evaluación técnica y no es definitivo.
Las autoridades de dicha entidad aseguraron que sus planteles cuentan con la infraestructura necesaria para enfrentar el clima sin necesidad de sacrificar días de aula, lo que profundiza el debate sobre la autonomía estatal en materia educativa frente a las disposiciones de la federación.

