La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró este viernes que todavía no existe una determinación oficial para recortar el calendario escolar vigente. Ante la controversia por la posibilidad de adelantar el cierre del ciclo lectivo debido a las olas de calor y la logística del Mundial de Futbol 2026, la mandataria precisó que el planteamiento se encuentra en una etapa de evaluación técnica.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la jefa del Ejecutivo federal señaló que cualquier modificación debe asegurar la continuidad académica del alumnado.
“No hay todavía un calendario definido”, puntualizó Sheinbaum, quien añadió que el Gobierno esperará a que se establezcan los términos finales antes de emitir un decreto.
La propuesta inicial sugería concluir las clases el 5 de junio, lo que reduciría el periodo escolar de 185 a 157 días efectivos.


Origen de la propuesta y factores externos
La mandataria explicó que el borrador de ajuste no fue una iniciativa de la Secretaría de Educación Pública (SEP), sino que surgió de inquietudes manifestadas por secretarios de Educación estatales y representantes del magisterio.
Según el análisis previo, las altas temperaturas pronosticadas para junio y julio representan un riesgo para la salud en las aulas, factor al que se suman las complicaciones operativas en las ciudades sede de la justa deportiva internacional.
“Se adelantaron las vacaciones por el Mundial, principalmente”, comentó la presidenta, tras reconocer que el ajuste fue una petición de varios estados.
Sin embargo, reiteró que la prioridad de su administración es mantener el equilibrio entre estas necesidades externas y el derecho a la educación.
“Es importante que los niños también no pierdan clases”, subrayó frente a los cuestionamientos sobre la reducción de 28 días de actividad escolar.
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Preocupación por el rezago académico y evaluación internacional
La posibilidad de un periodo vacacional de casi tres meses genera alertas entre especialistas debido a los resultados de México en evaluaciones internacionales.
De acuerdo con la prueba PISA de 2022, el país ocupa la posición 51 de 81 naciones participantes, con indicadores de bajo rendimiento en áreas fundamentales: 66 por ciento de los estudiantes en matemáticas, 51 por ciento en ciencias y 47 por ciento en lectura.
Ante este panorama de rezago educativo acumulado desde la crisis sanitaria por Covid-19, la revisión del calendario escolar se mantiene bajo escrutinio público.
Además de los retos pedagógicos, las familias enfrentan la incertidumbre sobre el cuidado de los menores durante un periodo de asueto extendido.

