Ante la inminente presentación de una Reforma Electoral en el Congreso de la Unión que proyectaría la desaparición del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), la consejera electoral del Insituto Nacional Electoral (INE), Dania Ravel, aseguró que la infraestructura electoral puede simplificarse, pero la transparencia no es negociable.
En entrevista con Alejandro Cacho, Ravel admitió que la estructura actual del INE es producto de la desconfianza histórica en las elecciones, pero, ante el planteamiento de la presidenta claudia Sheinbaum aseguró que el PREP puede ser sustituido por el sistema preliminar, siempre que se garantice una “ventana de información” ininterrumpida para la sociedad.
Desaparición del PREP
Recordó que, desde la creación del sistema electoral moderno en México, la estabilidad política tras una jornada de votación ha descansado en tres pilares que conviven en tiempos distintos. El primero, los conteos rápidos; el segundo, el PREP; y el tercero, los cómputos distritales. Esta redundancia no es casual; es el antídoto contra las suspicacias de fraude que marcaron el siglo XX.
“Sin lugar a dudas, una de las cuestiones que más ha dado confianza y legitimidad al resultado de las elecciones es precisamente tener tres mecanismos que conviven simultáneamente”, explicó Ravel.
Detalló que mientras el conteo rápido ofrece una estimación científica basada en una muestra de casillas y el PREP permite visualizar las actas escaneadas minuto a minuto, los cómputos distritales otorgan la validez legal definitiva.
La propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum plantea que los cómputos distritales inicien el mismo día de la jornada electoral. Para Ravel, este cambio operativo es la clave que permitiría jubilar al sistema preliminar:
“Eso sí podría dar pauta a que prescindiéramos del PREP, siempre y cuando no prescindamos de la transparencia. Entonces podríamos no tener PREP si iniciando los cómputos distritales el mismo día la jornada electoral, pero transparentando lo que vaya ocurriendo en los cómputos distritales”.

Inteligencia Artificial y fiscalización
La reforma no solo toca el conteo de votos; se adentra en el terreno de la fiscalización y la comunicación digital, porlo que al hablar de la incorporación de la Inteligencia Artificial (IA) se presenta como una herramienta para eficientar el rastreo de recursos, pero también como un riesgo para la libertad de expresión si se utiliza para combatir la desinformación de manera coercitiva.
La Consejera sostuvo que, en materia de fiscalización, el INE ya opera bajo un modelo de “tiempo real”, donde los partidos informan sus gastos con un desfase máximo de tres días y con restricciones estrictas al uso de efectivo.
Ravel sugirió que la IA debería optimizar estas revisiones para procesar el “gran volumen de información” que maneja la autoridad, pero marcó una línea roja en el control de contenidos en redes sociales.
La consejera advirtió sobre la peligrosidad de que el Instituto actúe como censor de “noticias falsas”. Según su análisis, intentar controlar la información en plataformas digitales suele generar un efecto de viralización contraproducente.
En cambio, propuso una regulación centrada en el derecho a la información: que todo spot o imagen generado total o parcialmente con IA lleve un etiquetado claro para el consumidor.
La despolitización de los OPLES
Otro frente en la Reforma Electoral es la supervivencia de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES). Ravel defendió la existencia de estos entes, argumentando que realizan funciones vitales que el INE no cubre, como el registro de candidaturas locales, consultas indígenas y presupuestos participativos.
El punto de fricción es la propuesta de quitar al INE la facultad de designar a los consejeros de estos organismos para trasladar dicha atribución al Senado de la República. Ravel recordó que el esquema actual nació para “despolitizar esa designación” y asegurar perfiles técnicos mediante exámenes del CENEVAL, ensayos calificados por el COLMEX y entrevistas grabadas.
“Me parece que eso es regresar al esquema que se tenía antes y entonces a lo mejor optar por perfiles no tan técnicos, no con tanto conocimiento especializado en materia electoral y mucho más política”, sentenció la consejera, sugiriendo que la especialización técnica podría sacrificarse en favor de la lealtad partidista.

El costo de la desconfianza y la asfixia presupuestal
Aunque la narrativa de la reforma se apoya en la austeridad. No obstante, Ravel recordó que el sistema mexicano es costoso porque está diseñado para disipar dudas de fraude en un país que sufrió el control hegemónico del Ejecutivo sobre las urnas.
Desde el papel seguridad de las boletas hasta la necesidad del PREP, cada candado responde a un antecedente histórico de opacidad.
“Efectivamente todo eso cuenta y cuesta”, admitió. Sin embargo, criticó la contradicción de aumentar las atribuciones del INE —como la organización de elecciones judiciales o la fiscalización más estricta— mientras se planean recortes presupuestales profundos. A su juicio, mermar financieramente a la institución mientras se le exige más trabajo solo debilita su eficiencia ante los ojos de la ciudadanía.
Finalmente, Ravel apuntó que la fiscalización podría mejorar significativamente sin grandes inversiones si existiera una colaboración real de otras instituciones del Estado.
Denunció que la Fiscalía General de la República (FGR) a menudo niega información al INE escudándose en el “secreto ministerial”, y señaló que una mejor comunicación con la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) sería un “gran avance” para blindar los procesos electorales.
