La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó el tercer aplazamiento consecutivo del envío de la iniciativa al Congreso de la Unión, en medio de visibles reservas por parte del Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
Ante el distanciamiento de sus aliados, la mandataria dejó en manos de la dirigencia de Morena la continuidad de la coalición para los comicios de 2027.
“Pues ya lo tendrá que decidir Morena, es decir, el que en esta cosa, en este tema no estén de acuerdo, pues no hay ningún que pueda decir que en una alianza electoral así además. Es un asunto ya de Morena en su decisión”, sentenció la jefa del Ejecutivo durante su conferencia de prensa.
Los puntos de quiebre con el PT y el Verde: Plurinominales y presupuesto
La controversia radica en dos ejes que la presidenta calificó como no negociables: la reducción del financiamiento público al sistema electoral y la modificación en la elección de diputados de representación proporcional.

Dicha propuesta busca que las listas de plurinominales no sean una facultad de las dirigencias, sino una decisión ciudadana a través de las urnas.
Al respecto, Sheinbaum Pardo fue tajante sobre el cambio de paradigma en la integración de las cámaras: “Ya no las van a decidir la cúpula de los partidos, las va a decidir la gente que quiera votar por ese partido. Así de sencillo”.
Asimismo, la mandataria aseguró que mantendrá el envío de la iniciativa aun sin tener garantizada la mayoría calificada: “Yo la voy a presentar, si no se aprueba, no se aprobó, pero yo cumplí con la gente”.
El PVEM en la ambivalencia
Mientras el coordinador de la bancada del PVEM en el Senado, Manuel Velasco, declaró el 2 de marzo que su partido coincide en un “90 o 95 por ciento” con el proyecto presidencial, la dirigencia nacional del partido emitió un comunicado para desmarcarse.

El Comité Ejecutivo Nacional precisó que los comentarios de sus legisladores son “expresiones a título personal” y que la postura oficial se fijará tras un análisis formal de la ley.

Cronología de una presentación postergada
La reforma electoral acumula retrasos desde inicios de febrero. El primer aplazamiento ocurrió para buscar consensos a través de la Secretaría de Gobernación.
El segundo freno se dio una semana antes de la fecha tentativa de presentación, y el más reciente se registró la noche del 2 de marzo.
Este último ajuste ocurrió luego de que Pablo Gómez, encargado de la redacción de la iniciativa, instruyó modificaciones de último minuto previo a una reunión en Palacio Nacional.
