La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que, tras una revisión final de los textos, enviará esta misma tarde la iniciativa de reforma electoral al Congreso de la Unión.
El proyecto busca transformar la estructura de representación legislativa y reducir el financiamiento de los organismos electorales, lo que condicionaría las fechas de procesos clave como la revocación de mandato y la elección judicial.
“Hoy se envía. Hoy en la tarde se enviará, voy a darle la última revisada en la tarde”, aseveró.
De acuerdo con la mandataria, el calendario para dichos ejercicios democráticos se encuentra bajo evaluación.
“Estamos evaluando la fecha de revocación de mandato y de elección al Poder Judicial. Depende un poco de la aprobación o no de la reforma. Puede ser en el 2028, sí”, señaló durante su conferencia de prensa en Palacio Nacional.

El fin de las cuotas de cúpula y la austeridad
La propuesta presidencial se articula en dos pilares fundamentales que pretenden modificar la dinámica de los partidos políticos en México.

El primer punto establece que los escaños de representación proporcional, conocidos como plurinominales, ya no sean designados por las dirigencias partidistas, sino sometidos al sufragio directo de la ciudadanía.
“Quien quiera ser diputado en nuestro país, que vaya a pedir el voto popular. Se mantiene la representación proporcional, totalmente (…); sólo que ahora, no se decidan las listas por los partidos, sino que van a voto popular”.
El segundo eje central de la reforma electoral se enfoca en la reducción de costos operativos.
La iniciativa contempla un recorte presupuestal a los partidos políticos, al Instituto Nacional Electoral (INE), a los organismos locales (OPLES) y a las cámaras de diputados y senadores.
Réplica a aliados y críticos del pasado
Ante las advertencias del Partido del Trabajo (PT) sobre un posible retorno al “partido de Estado”, Sheinbaum rechazó tajantemente los argumentos.

También, aseguró que la esencia de la propuesta es recuperar la representación del pueblo frente a los intereses de las élites partidistas.
“No es verdad, no sé por qué lo hayan planteado”, remarcó.
La titular del Ejecutivo también cuestionó un desplegado reciente firmado por figuras como Diego Fernández de Cevallos, Manlio Fabio Beltrones y Francisco Labastida.
Sheinbaum calificó a los firmantes como “fantasmas del pasado” y símbolos de la etapa neoliberal iniciada en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari.
“Lo que sí es el argumento, no vamos al partido de Estado, jamás, si nosotros peleamos contra eso (…) Nosotros estamos manteniendo la esencia de la distribución de las representaciones proporcionales”, sostuvo.
Finalmente, Sheinbaum defendió que la iniciativa reconoce la diversidad política del país, pero traslada la facultad de decisión a las urnas.
Cuestionó la resistencia a que sea la gente quien defina las listas plurinominales, insistiendo en que la renuncia de los partidos a estas cuotas representa un avance democrático.
RB
