El gobierno del Reino Unido, encabezado por el primer ministro Keir Starmer, prepara un despliegue legislativo sin precedentes para intervenir el ecosistema digital de los adolescentes.
A través de nuevas facultades ejecutivas, el líder laborista busca acelerar cambios normativos que podrían imponer toques de queda para el uso de teléfonos inteligentes y la restricción severa de funciones de diseño adictivo en las redes sociales.
El fin de la parsimonia parlamentaria
La administración británica introducirá restricciones inmediatas al uso de plataformas digitales tras concluir una consulta este verano.
Dicha medida apunta específicamente a proteger a menores de hasta 16 años. Para evitar el habitual aletargamiento de los procesos legislativos —como ocurrió con la Ley de Seguridad en Línea, que tardó un lustro en consolidarse—, el Ejecutivo incorporará una enmienda al Proyecto de Ley de Bienestar Infantil y Escuelas.
Esta enmienda otorga a los ministros los denominados “poderes Enrique VIII”. Estas facultades permiten realizar cambios radicales en la ley sin necesidad de un escrutinio parlamentario o legal exhaustivo. Según fuentes gubernamentales, esta agilidad es vital frente a una industria que muta constantemente. Una fuente oficial enfatizó la urgencia de la medida:
“La cuestión no es si tomaremos más medidas, sino cuáles serán”.
Un cerco a las funciones adictivas y al acceso ilícito
La estrategia de Starmer no se limita a la edad de acceso; el foco está en la arquitectura misma de las plataformas. Entre las medidas en estudio destacan:
- Restricción de funciones específicas: bloqueo del desplazamiento infinito (scrolling) y la reproducción automática, diseñadas para mantener el enganche del usuario.
- Toques de queda telefónicos: limitaciones horarias para mitigar los efectos negativos en el descanso y la salud mental.
- Limitación de IA y VPN: restricción de la interacción de menores con chatbots y el bloqueo de redes privadas virtuales (VPN), utilizadas frecuentemente para eludir filtros de edad y acceder a contenido pornográfico.
Desde Downing Street, se argumenta que estos poderes permitirán actuar en cuestión de meses y no de años cada vez que la tecnología evolucione.

La presión de las familias y el “modelo australiano”
La postura del mandatario ha experimentado un endurecimiento ante la presión social y política. La Secretaría de Tecnología recibe actualmente 120 cartas diarias de padres que exigen regulaciones más estrictas. Starmer, durante una reunión en la iglesia de Putney, vinculó su decisión a su experiencia personal:
“Como padre de dos adolescentes, conozco los desafíos y las preocupaciones que enfrentan los padres para garantizar la seguridad de sus hijos en línea”.
El primer ministro se muestra “abierto” a una prohibición total, similar a la implementada en Australia, impulsado por la evidencia de daños colaterales en la juventud. Ian Russell, cuya hija Molly se quitó la vida a los 14 años tras la exposición a contenido nocivo, ha sido una de las voces que instan al gobierno a conservar los datos de las redes sociales en casos de suicidio infantil para entender el fenómeno.

La presión interna también proviene del Parlamento. Más de 60 legisladores laboristas respaldaron una carta pidiendo la prohibición para menores de 16 años, mientras que figuras como Lord Nash urgen a obviar las consultas y actuar de inmediato.
“En lugar de una mayor deliberación, el gobierno debe aumentar el límite de edad a 16 años para las plataformas más dañinas ahora. […] Cada día que nos demoramos, más niños fallamos”.
Con este proyecto, Londres aspira a posicionarse como un referente global en seguridad digital. La ley británica deberá adaptarse a una velocidad que compita con los algoritmos, asegurando que el acceso a las redes sociales deje de ser un espacio sin regulación para los menores de edad en el Reino Unido.
Países con restricciones a menores:
- Australia (Líder en restricciones): Prohíbe el acceso a plataformas como TikTok, Instagram, X o Facebook a menores de 16 años, obligando a las empresas a tomar “medidas razonables” bajo multas de hasta 50 millones de dólares australianos.
- Francia: Avanza en una ley para prohibir el acceso a redes sociales a menores de 15 años, con previsión de entrar en vigor en septiembre de 2026. Previamente (2023), ya exigía consentimiento parental para menores de 15 años.
- España: Está diseñando un plan para restringir el acceso a menores de 16 años, incorporando sistemas de verificación biométrica y reconocimiento facial.
- Estados Unidos (Nivel estatal): Florida prohíbe cuentas a menores de 14 años, mientras Utah y Luisiana exigen consentimiento parental para los menores de 18 años.
- Dinamarca: Acordó restringir redes sociales a menores de 15 años, aunque permitirá su uso desde los 13 con autorización de los padres.
- Grecia: Estudian aplicar modelos de restricción, incluyendo verificación de edad para contenidos dañinos.
- Malasia: Confirmó que prohibirá las redes a menores de 16 años.
La tendencia global, inspirada por Australia, busca mitigar riesgos en la salud mental y física de los menores, con países como Noruega, Eslovenia y Brasil evaluando medidas similares.
RB

