El legado de César Chávez, la figura más emblemática de la lucha por los derechos de los trabajadores agrícolas en Estados Unidos, enfrenta un cuestionamiento sin precedentes, debido a que una investigación publicada este miércoles por The New York Times expone múltiples acusaciones de abuso sexual contra el líder sindical, fallecido en 1993, señalando que sus colaboradores cercanos ocultaron estas conductas durante décadas.
Entre los testimonios destaca el de Dolores Huerta, cofundadora de la Unión de Campesinos (UFW) y compañera de lucha de Chávez.
Huerta, de 95 años, reveló que el dirigente la forzó a mantener relaciones sexuales en dos ocasiones durante la década de 1960.
De estos encuentros derivaron dos embarazos que la activista mantuvo en secreto, entregando a ambos bebés a otras familias para no afectar el movimiento social.


Agresiones contra menores de edad
La investigación detalla los casos de Ana Murguía y Debra Rojas, hijas de militantes de la UFW, quienes denunciaron haber sido víctimas de Chávez durante su infancia en los años 70. Murguía relató tocamientos inapropiados iniciados cuando ella tenía 12 años y el líder superaba los 40.
Por su parte, Rojas afirmó que los abusos físicos comenzaron a sus 13 años y escalaron a relaciones sexuales completas a los 15, acto tipificado como violación bajo la legislación de California.
“Saber que lastimó a niñas me revuelve el estómago. Las acciones de César no disminuyen las mejoras permanentes alcanzadas para los trabajadores del campo”.
Tras la difusión del reportaje, Huerta emitió un comunicado donde explicó que el silencio obedeció a la prioridad de salvaguardar los derechos laborales. Sin embargo, enfatizó que la rendición de cuentas debe prevalecer sobre la estatura del personaje.

Cancelación de homenajes a César Chávez
Las revelaciones alcanzon las esferas gubernamentales: El gobernador de California, Gavin Newsom, y la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, expresaron su respaldo total a las víctimas.
Por su parte, el Caucus Hispano del Congreso y organizaciones como LULAC y Voto Latino condenaron enérgicamente los hechos, calificándolos de “aborrecibles e indefendibles”.
En Texas, el gobernador Greg Abbott anunció medidas drásticas tras conocerse los informes. El mandatario estatal ordenó la cancelación de las celebraciones oficiales y adelantó que trabajará con el legislativo para eliminar de forma definitiva el día conmemorativo de la figura sindical de la normativa estatal.
Con información de The New York Times
