La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) cerró la puerta a la estrategia legal de la exdirigente magisterial Elba Esther Gordillo Morales, que buscaba evitar el pago de 19.2 millones de pesos por concepto de Impuesto Sobre la Renta (ISR).
En sesión plenaria, el máximo tribunal del país rechazó revisar el amparo promovido por la exlideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Dicho adeudo corresponde a omisiones en el Impuesto sobre la Renta (ISR) durante los ejercicios fiscales de 2008 y 2009.
Bajo la ponencia del ministro Hugo Aguilar Ortiz, el pleno determinó la improcedencia del recurso al considerar que no existen conceptos de constitucionalidad pendientes de resolver.
La defensa de Gordillo Morales sostuvo que los recursos en cuestión fueron gastos operativos del sindicato; sin embargo, no presentó documentación probatoria que respaldara dicha afirmación.

El rastro del dinero en cuentas personales
La resolución de la Corte ratifica los criterios previos del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA). Ambas instancias coincidieron en que la autoridad fiscal cuenta con facultades para contabilizar como ingresos personales los depósitos registrados en las cuentas bancarias de la exdirigente.
El monto de 19.2 millones de pesos se deriva de pagos a tarjetas de crédito y servicios realizados a nombre de Elba Esther Gordillo, los cuales fueron considerados por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) como parte de su patrimonio gravable ante la ausencia de comprobantes que acreditaran un origen sindical o institucional.
Un historial de claroscuros legales
Desde su detención el 26 de febrero de 2013 en el Aeropuerto Internacional de Toluca, el nombre de la exlideresa ha transitado por diversos procesos judiciales.
En aquel momento, la entonces Procuraduría General de la República (PGR) le imputó la malversación de más de 2 mil millones de pesos de cuotas sindicales, así como operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Tras pasar cinco años recluida, principalmente en el penal de Santa Martha Acatitla, Gordillo recuperó su libertad en 2018 debido a que un juez consideró insuficientes las pruebas presentadas por la fiscalía.
RB
