La mesa entre la dirigencia de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y la Secretaría de Gobernación (Segob) quedó suspendida de manera abrupta luego de 2 horas con 20 minutos de negociaciones.
El grupo magisterial tomó la decisión de hacer un receso por tiempo indefinido ante los reportes de violencia, agresiones físicas y presuntas detonaciones de armas de fuego en contra de profesores que mantenían un bloqueo carretero en el estado de Oaxaca.
La secretaria general de la Sección 22, Yenny Pérez, formalizó la salida del comité de las instalaciones de la dependencia federal.
“A nuestros compañeros y compañeras de la Sección 22 y a los medios de comunicación, la dirigencia magisterial informó que se decidió interrumpir la mesa de justicia instalada en la Secretaría de Gobernación debido a los hechos violentos registrados contra maestros en Oaxaca, particularmente en un bloqueo carretero con dirección a Villa de Mitla”, comunicó la líder sindical.
Señalamientos contra autoridades municipales y estatales
El magisterio disidente dirigió las acusaciones hacia el presidente municipal de la demarcación de Villa de Mitla, Esaú López Quero. La estructura de la CNTE señaló al alcalde como el presunto responsable de coordinar y encabezar las células de intimidación que arremetieron contra los docentes en el punto de resistencia vial, donde se denunciaron personas lesionadas y privaciones ilegales de la libertad.
“Por eso responsabilizamos a este presidente, repito, Esaú López Quero, presidente municipal de Villa de Mitla, quien es quien lleva al frente esta violencia con nuestros compañeros y que hasta hoy reportan compañeros que están golpeados y retenidos también”, precisó Pérez.
Asimismo, la dirigencia sindical extendió la responsabilidad civil al secretario de Gobierno de Oaxaca, Jesús Romero, a quien recriminaron la omisión institucional para salvaguardar la integridad de los manifestantes en la entidad.

Garantías de seguridad y la consulta a las bases
Frente a las versiones sobre los cierres viales, la representación de la Sección 22 enfatizó que las protestas magisteriales tienen un carácter estrictamente civil.

Pérez argumentó que las brigadas no recurrieron al uso de la fuerza contra la población ni frente a las corporaciones de seguridad pública, por lo cual la interrupción de la jornada en Bucareli resultó inevitable ante la falta de condiciones para sus agremiados.
“Lo que hay que sostener es que no podíamos continuar en mesa sabiendo que están agrediendo a nuestros compañeros, entonces nosotros fuimos quienes recesamos esta mesa de justicia…”, puntualizó la secretaria general.

