A menos de 36 horas del inicio de la Copa del Mundo 2026 organizada por Estados Unidos, Canadá y México, el dueño mayoritario de Televisa se está erigiendo como el villano de los aficionados al fútbol.
A sólo unos cuantos días del arranque del Campeonato Mundial avalado por la FIFA, miles de dueños de restaurantes, bares y comercios en general, se enteraron que tienen prohibido trasmitir los partidos en sus televisores si no adquieren una licencia.
Con sorpresa los empresarios restaurantes, que veían en esta justa la oportunidad de mejorar sus ventas en esta temporada previa a las vacaciones de verano, se llevaron la sorpresa que podría ser multados hasta por 26 millones de pesos en caso de trasmitir los juegos sin la autorización de la empresa dueña de los derechos de trasmisión.
Televisa, de la que Emilio Azcárraga Jean es socio mayoritario aunque ya no tiene cargo alguno en el Consejo Administrativo, es la empresa dueña de los derechos de trasmisión.
De los 22 mundiales organizados por FIFA en la historia, Televisa ha trasmitido 17, equivalente a 68 años, siendo el primero en la historia el Mundial de Chile 1962.
Millones de mexicanos observaron por más de seis décadas la máxima justa del fútbol mundial en los canales de Televisa.
En esta oportunidad, la empresa decidió que venderá licencias de trasmisión a restaurantes, bares y comercios de entretenimiento si desean que sus televisores sintonicen los partidos para que sus clientes los vean.
Con el argumento de que hay un lucro indirecto con las trasmisiones en restaurantes y bares, Televisa cobrará en promedio 3 mil pesos a lugares con menos de cinco mesas y hasta 20 mesas pagarían 23 mil pesos.

Claudia Ramírez del Palacio, dirigente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC), dijo que será el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) el encargado de supervisar a que los establecimientos tengan la licencia de trasmisión.
“Este es un reglamento impuesto por FIFA, pero el tema de los derechos de autor y trasmisión está por encima de ese reglamento y al final será el IMPI la autoridad que esté verificando a los restaurantes para asegurar que cumplan con estos derechos y que utilicen las trasmisiones con la vía legal”, dijo Claudia Ramírez, presidente ejecutiva de la CANIRAC.

Traición a dueños de palcos y plateas en el Estadio Azteca
El estadio Azteca no se hubiera podido construir en la década de los sesentas sin el dinero que aportaron los compradores de los palcos y plateas, quienes obtuvieron derechos por 99 años, los cuales han sido heredados o donados a sus familiares.
Entre palcos y plateas se suman cerca de 15 mil lugares, lo cuales quieren ser controlados por FIFA durante el Campeonato Mundial sin tomar en cuenta a los dueños.
Roberto Ruano, representante de los afectados, explicó que en septiembre pasado fueron llamados a una reunión para que se les explicara lo que FIFA requería.
Se les exigió firmar un documento digital en donde había dos links, uno de FIFA y otro del Estadio Banorte, pero en el link del estadio se manejaba un nuevo reglamento para los próximos 40 años.

A los dueños que se negaron a firmar se les negó acceso al inmueble y se les violentaron sus derechos. Interpusieron una demanda y el pasado 15 de mayo un juez dictó medidas cautelares contra el estadio.
En las últimas horas se hizo viral un video en el que un grupo de trabajadores les negó el acceso al estadio argumentando que las medidas impuestas por el juez no son vigentes y no tienen efectos jurídicos.
Uno de los administradores del inmueble les dijo que el estadio ya fue entregado a la FIFA y están bajo el reglamento de la federación internacional.
El estadio Azteca ya no pertenece a la empresa Televisa, ahora es manejado por una empresa llamada Ollamani, de la cual el presidente del Consejo de Administración es Emilia Azcárraga Jean.
“Quedó muy claro como se negaron a cumplir con un mandato judicial. Como en forma expresa lo dijo ´nosotros estamos sujetos a las leyes de FIFA, no de México´.
“Ese es el motivo principal de nuestra lucha. No permitir que una entidad extranjera venga a decirnos que hace a nuestro país. Nosotros tenemos que cuidar y preservar el estadio de derecho”, dijo Roberto Ruano.
Ante esta situación los dueños de palcos y plateas analizan la posibilidad de realizar bloqueos e impedir el acceso al estadio el día del partido inaugural.
Sin embargo, el gobierno federal y el de la Ciudad de México, informaron que harán despliegues de elementos policiacos para despejar las vías de comunicación que llevan al estadio Azteca y brindar “todo su apoyo para cuidar la seguridad de aficionados y asistentes al Mundial”.
En los dos casos más polémicos de cara al arranque del campeonato del mundo, es el nombre de Emilio Azcárraga Jean el que brinca como la mente que planeo darle la espalda al pueblo que por más de seis décadas confió en la palabra de su padre y que hoy la tira por tierra.
